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jueves, 29 de enero de 2026

Patrick Swayze: Actor y bailarín de los años 80

 


Patrick Wayne Swayze nació el 18 de agosto de 1952 en Houston, Texas (EEUU). Fue el segundo de los cinco hijos del matrimonio de origen irlandés formado por Jessie Swayze, delineante, y Patsy Karnes, coreógrafa y profesora de baile. El ambiente artístico de su progenitora hizo que desde bien pequeño se aficionara a la música, el baile y el deporte, pero con el tiempo, Patrick reveló que su infancia no había sido tan idílica. "Mi madre no tenía piedad, siempre que todos sus hijos fuéramos perfectos. Mamá siempre nos hacía sentir que no valíamos nada y que, si hacíamos algo, debíamos ser los mejores. Tenía mucha rabia contenida porque no era feliz de la manera en que nos había criado", explicó.

Se enamoró de su mujer, Lisa, con solo 19 años

Estudió en cuatro escuelas -St. Rose of Lima Catholic School, Oak Forest Elementary School, Black Middle School y la Waltrip High School- en las que destacó en las disciplinas artísticas y deportivas, especialmente en ballet clásico, patinaje sobre hielo y fútbol. Fue una época difícil porque Patrick tuvo que soportar las pesadas bromas de amigos y vecinos que le tildaban de afeminado por practicar el baile. Aunque atractivo, nunca fue mujeriego y, con solo 19 años, se enamoró de Lisa, una chica de 15 que asistía a las clases de su madre. "Fuimos amigos mucho tiempo antes de llegar a ser amantes. Vivimos y dormimos juntos durante un año antes de que tuviéramos sexo. No fue fácil", explicaba Patrick con respecto a la que ha sido el amor de toda su vida. Una grave lesión de rodilla le obligó a abandonar una carrera como jugador de fútbol americano que se revelaba prometedora. Lejos  de deprimirse, en 1972 decidió dar un cambio radical a su vida y se mudó a Nueva York, la tierra prometida para miles de artistas que buscaban una oportunidad. Allí, Patrick completó su formación como bailarín profesional y empezó a trabajar en el Ballet Joffrey.

Debutó profesionalmente en algunos espectáculos de la Disney y, al poco, en el exitoso musical de Broadway, "Grease". Mientras su carrera avanzaba, el 12 de junio de 1975 se casó con Lisa Niemi, la preciosa chica rubia que ha sido su principal bastión en los peores momentos.

Su debut en la gran pantalla se produjo en 1979 con la película titulada "La fiebre del patín", que pasó sin pena ni gloria. Su gran oportunidad llegó en 1983 de la mano de Francis Ford Coppola con "Rebeldes", el filme que supuso también el descubrimiento de otros actores de la talla de Tom Cruise, Rob Lowe o Matt Dillon. Todo parecía sonreírle a nivel profesional, pero en lo personal estaba hundido en la miseria. Su padre había muerto poco antes del estreno de la película y Patrick empezó a beber desaforadamente. Fueron momentos muy duros para su mujer, que no conseguía convencerle para que pidiera ayuda, hasta que le dio un ultimátum: o ella o la botella. Patrick dejó la bebida y volvió al trabajo. En 1985, protagonizó la serie "Norte y Sur", que narraba la historia de la Guerra de Secesión Americana con un reparto de lujo formado por Elizabeth Taylor, David Carradine o Gene Kelly.

Un matrimonio muy unido que no tuvo hijos

En 1987, contra todo pronóstico, alcanzó la fama internacional gracias a "Dirty Dancing", en la que enamoró a millones de espectadoras de todo el mundo gracias a sus sensuales bailes con la co-protagonista del filme, Jennifer Grey. Para la película, Patrick, que fue nominado a su primer Globo de Oro por su trabajo, compuso y cantó el tema "She's like the wind", que ocupó durante varias semanas el número dos en la lista de "singles" más vendidos. "Aquel éxito fue un gran sueño. No me podía creer lo que estaba pasando porque, después de tantos sacrificios, me llegaba la recompensa", confesaría años más tarde. Fue la primera película que vendió un millón de copias en vídeo.

En el revuelto Hollywood, Patrick y Lisa siempre fueron el matrimonio perfecto al que nunca se vio en crisis. Se adoraban, se apoyaban, se amaban y se respetaban. Pero su unión no se vio bendecida con la llegada de hijos. "Lisa tuvo dos abortos, pero logramos superar aquellos momentos tan duros estando el uno al lado del otro. Luego pensamos en la adopción porque nos encantan los niños, pero no quisimos ser egoístas porque nuestros ritmos de vida eran bastante caóticos y aquello no hubiera sido justo para los pequeños".

"Dirty Dancing" y "Ghost", sus películas más taquilleras

Dispuesto a no encasillarse y pese a que le ofrecieron muchos millones de dólares para protagonizar una segunda parte de "Dirty Dancing", Patrick luchó en 1990 para conseguir el papel protagonista de "Ghost". Pero el director, Jerry Zucker, opinaba que Swayze no era el actor adecuado. Solo después de que Tom Hanks, Tom Cruise, Kevin Bacon, Bruce Willis, Harrison Ford y Alec Baldwin rechazaran el papel, Zucker accedió a que Patrick hiciera una prueba y, finalmente, le dio el papel de Sam Wheat, un alma errante que vuelve del otro mundo para seguir amando a Demi Moore. La película, que catapultó a la fama a esta actriz, fue un auténtico taquillazo y le valió al actor su segunda nominación al Globo de Oro. También lo transformó en un icono hollywoodiense. Al año siguiente, fue elegido por la revista People como el hombre vivo más sexy del mundo. Su tercera y última nominación al Globo le llegó por un papel muy alejado de sus registros habituales, el de "drag queen" en la inusual "A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar". Esta película, junto con el personaje de surfero en "Le llaman Bodhi" (1991) -al lado de un debutante Keanu Reeves- y el de buen samaritano en "La ciudad de la alegría" (1992), fueron los títulos más relevantes de su carrera en los años 90, que empezó a entrar en declive por un alcoholismo con el que intentaba mitigar la presión que Hollywood ejerce sobre sus estrellas. La muerte de su hermana Vicky por sobredosis en 1994 todavía lo hundió más. Afortunadamente, su mujer consiguió convencerle para que se desintoxicara. El budismo y criar caballos en su rancho de Nuevo México acabaron de ayudarle a dejar la botella.

Una estrella con su nombre en el Paseo de la Fama

Sus actuaciones se hicieron cada vez más esporádicas y Swayze, que tiene su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood, volvió a la actualidad, en enero del 2008, por la noticia de que se le había detectado un cáncer de páncreas que obligó a que le extirparan parte del estómago. Muchos aseguraron que le quedaba poco de vida, pero Patrick contraatacó en una entrevista de la periodista Barbara Walters, a la que aseguró: "Pienso seguir viviendo hasta que se encuentre una cura. Tengo miedo, estoy cabreado, estoy viviendo un infierno, pero pienso seguir viviendo". Decidido a no rendirse, y pese a las sesiones de quimioterapia, Swayze aceptó un papel en la serie de televisión ·The Beast", negándose a tomar calmantes contra el dolor porque creía que afectarían a su trabajo. Veinte meses después del anuncio de su enfermedad, Patrick Swayze murió en la madrugada del 14 de septiembre en su casa de Los Ángeles en compañía de sus seres queridos.


viernes, 23 de enero de 2026

Kim Peek: El auténtico "Rain Man"

 


Kim Peek nació el 11 de noviembre de 1951 en Salt Lake City (EEUU). Fue el menor de los tres hijos de un matrimonio mormón formado por Fran, ejecutivo publicitario, y Jeanne, ama de casa. A los 9 meses los médicos le diagnosticaron un retraso mental severo debido a una macrocefalia -tenía el cráneo más grande de lo normal- y a la ausencia de cuerpo calloso, parte del cerebro que une los dos hemisferios cerebrales y que regula la conexión entre ambos. Esa particularidad de su cerebro hizo que se produjera un fallo en el sistema de filtración de la información, que le llevaba a retener hasta el 98% de todo lo que leía o veía en televisión, mientras que una persona normal sólo puede recordar un 45%.

Los especialistas aconsejaron a sus progenitores que le ingresaran en un centro especial, pero, tras sopesar las ventajas e inconvenientes de esta opción, sus padres decidieron criarle de la forma más normal posible en su casa, en compañía de Brian y Alison, sus dos hermanos. Fran y Jeanne se quedaron helados cuando, con sólo 16 meses, el pequeño empezó a hablar con fluidez. Además, leía perfectamente el periódico y podía recitar de memoria las obras de Shakespeare. Aquella situación desconcertó tanto a la familia que buscaron asesoramiento y los especialistas les explicaron que Kim padecía el síndrome de Savant (síndrome del sabio), que consiste en una serie de discapacidades mentales, físicas o motrices acompañadas de determinadas habilidades propias de las personas superdotadas. Eso quería decir que el pequeño Kim no era capaz de valerse por sí mismo en necesidades tan básicas como darse un baño, vestirse o comer, pero en cambio podía recordar con todo lujo de detalles la trama de cualquier novela o recitar libros enteros de poesía. Eso sí, sin entender su significado y sin mostrar ningún tipo de emoción ante lo que decía.

Los médicos recomendaron una lobotomía

No aprendió a caminar hasta los 4 años y su mayor diversión era memorizar listines de teléfonos y códigos postales del país o sumar los números de las matrículas de los coches. A los 6 años, el cirujano Peter Lindstrom sugirió a sus padres que sería conveniente practicar una lobotomía, una operación quirúrgica por la que se procedía a la ablación de los lóbulos frontales del cerebro del paciente. Este tipo de intervención estuvo muy de "moda" en EEUU en los años 50 y una de las 10.000 pacientes que la sufrieron fue Rosemary Kennedy, hermana mayor del presidente J.F. Kennedy, si bien esto se mantuvo en secreto durante años. Pese a la opinión e los especialistas, los padres de Kim se negaron a convertir a su hijo en un vegetal.

Un calendario de 10.000 años en su memoria

A los 7 años, Kim ya se sabía de memoria toda la Biblia y, a los 14, ya había terminado el instituto, si bien las autoridades académicas se negaron a darle el título porque había acabado los cursos con cuatro años de antelación. Con tal de que llevara una vida lo más normal posible, a los 18 años empezó a trabajar en un departamento de contabilidad, donde dio muestras de su extraordinaria habilidad para efectuar operaciones matemáticas, ya que, sin la ayuda de calculadoras, era capaz de rellenar mentalmente las hojas de contabilidad, pagar a los proveedores y rellenar las nóminas de los trabajadores.

Con el tiempo llegó a tener en su memoria un calendario de 10.000 años que le permitía situar cualquier hecho en las coordenadas correctas, por lo que llegó a ser conocido con el sobrenombre de Kimputer. Debido a su discapacidad para desenvolverse con otras personas siempre estuvo muy protegido por su familia y, a duras penas, tenía amigos. Su tiempo libre lo invertía devorando libros. Era capaz de leer dos páginas en menos de ocho segundos porque usaba los dos ojos al mismo tiempo -con el izquierdo leía la página izquierda y con el derecho hacía lo propio con la derecha-, almacenaba el contenido en su memoria y, pese a que transcurrieran muchos años, recordaba los personajes, sus historias y los lugares en los que transcurría la trama, aunque sin comprender la historia  sacar alguna conclusión. En el momento de su muerte se sabía de memoria la asombrosa cifra de 9.000 libros. Por si esto fuera poco, también era capaz de memorizar partituras enteras que tocaba al piano con pasmosa facilidad pese a no tener ningún conocimiento musical.

Un impresionado guionista de Hollywood

Tras el divorcio de sus padres en 1981, Kim se quedó bajo el cuidado de su padre, que siempre estuvo muy pendiente de él, aconsejándole correctamente para que nadie sacara provecho de sus dotes. Durante su comparecencia en 1984 en la conferencia de la Asociación de Personas Retardadas de Arlington (Texas) conoció al productor y guionista Barry Morrow, que unos años antes había escrito el guión para la película "Bill", sobre un hombre con retraso mental, que interpretó Mickey Rooney. Kim y Barry charlaron durante varias horas sobre la Guerra de Secesión norteamericana, la I y II Guerra Mundial y otros asuntos históricos. El guionista quedó tan impresionado con sus habilidades que decidió inspirarse en él para escribir el guión de su siguiente filme, "Rain Man", la historia sobre un joven "yuppie" (Tom Cruise) que, al morir su padre, descubre que tiene un hermano autista (Dustin Hoffman), que ha heredado toda la fortuna. Hoffman se vio varias veces con los Peek y en aquellas entrevistas charlaron sobre temas tan variados como la monarquía británica, el cine, el programa espacial o de libros de literatura y geografía. La película consiguió tres de los ocho Oscar a los que estaba nominada -mejor director, mejor actor y mejor guión- y Hoffman, en reconocimiento a las capacidades de Kim, aseguró que "puede que yo sea una estrella, pero tú eres el cielo".

"Tenemos que reconocer y respetar las diferencias entre las personas"

Aunque a Kim nunca se le llegó a considerar autista, el éxito de la película cambió radicalmente la vida de los Peek, ya que fueron el centro de atención de numerosos medios de comunicación y realizaron innumerables conferencias en universidades, prisiones y otras instituciones de Estados Unidos para concienciar a la gente sobre los discapacitados mentales. Antes de empezar sus discursos, los dos leían la misma nota introductoria: "Tenemos que aprender a reconocer y respetar las diferencias existentes entre las personas y tratarlas de la misma manera como queremos que nos traten a nosotros. De esta manera albergaremos la felicidad y la esperanza". Jamás cobraron un dólar por sus intervenciones, pero Kim se lo pasaba en grande porque al acabar cada una de sus exposiciones mostraba a toda la audiencia el Oscar especial que había recibido. A lo largo de su vida protagonizó varias anécdotas que dejaban perplejo a quien le escuchaba, como cuando cuatro meses después de haber leído en poco más de una hora la novela "La caza del octubre rojo", de Tom Clancy, le preguntaron si recordaba el nombre del operador de radio ruso del libro. Ni corto ni perezoso, Kim reprodujo mentalmente todo el fragmento que hacía referencia al personaje.

En 1996, Fran escribió un libro sobre su hijo que tituló "El auténtico Rain Man: Kim Peek" y que fue todo un éxito de ventas. En el 2004, la NASA empezó a estudiar su cerebro con tomografías y resonancias magnéticas para intentar descubrir por qué una persona con un coeficiente intelectual de sólo 87 (la media está en unos 110) era capaz de realizar cosas tan asombrosas. Su padre aseguró que la investigación tenía "el objetivo de medir qué sucede en su cerebro cuando se expresa y cuando piensa sobre lo que expresa".

Tras sufrir una infección de las vías respiratorias, Kim, que era especialista en 15 temas pero era incapaz de atarse los zapatos o saber en qué cajón estaban sus calcetines, falleció el 19 de diciembre de 2009, a los 58 años, debido a un paro cardíaco.


miércoles, 21 de enero de 2026

Liza Minnelli: La estrella de "Cabaret"

 


Liza May Minnelli nació el 12 de marzo de 1946 en Hollywood. Fue la única hija del matrimonio formado por Judy Garland, actriz y cantante, y el segundo de sus cinco maridos, el director  Vincente Minnelli. Eso propició que Liza creciera en los estudios de la Metro Goldwin Mayer, donde sus padres trabajaban. Con tan solo 3 años, apareció por primera vez en el cine en "In the good Old Summertime", protagonizada por Judy y Van Johnson y, a los 8, bailó en Broadway con su madre. Empezó a tomar clases de baile  con el coreógrafo Nico Charisse y admiraba profundamente a Fred Astaire y a Gene Kelly. Sin embargo, Liza quería ser patinadora de hielo, porque la respuesta del público era más inmediata mientras que los rodajes de cine le parecían muy aburridos. Su vocación le llegó a los 13 años, cuando quedó fascinada por el teatro de Broadway.

En 1951, sus padres se divorciaron y, un año más tarde Judy se casó con Sydney Luft, padre de sus hijos Lorna y Joel, y Vincente hizo lo propio con Georgette Magnani, con quien tuvo  Cristiana Nina.

Una madre neurótica y un padre soñador

De su niñez, Liza recuerda que "crecí en la meca del cine, al igual que otras decenas de hijos de estrellas, y no me sentía especial en comparación con otros niños, ya que no conocía otra realidad". Sobre sus padres siempre ha dicho que "mi madre era una artista muy neurótica, bastante estricta y siempre me decía lo que tenía que hacer o llevar. En el fondo era amable y amorosa, pero prefería ir a casa de papá, una persona muy calmada que me colmaba de felicidad. Mamá me dio el empuje, pero papá alimentó mis sueños".

A los 16 años, la joven Liza dejó la escuela, se marchó de casa y, en contra de la opinión de sus progenitores, se trasladó a Nueva York con la firme intención de ser una actriz reconocida. Su primer éxito lo logró en 1963 con "Best food forward", que estuvo siete meses en cartelera y dio título a su primer disco. Un año después, Judy invitó a su hija a su célebre "show" del London Palladium, estableciéndose una relación de tira y afloja entre ambas. Tal y como recordó posteriormente en una entrevista a "The New York Times", "mamá se dio cuenta de que era buena... Hubo momentos en los que me sonreía e instantes después se convertía en una leona que protegía el escenario como si alguien le estuviera invadiendo el territorio". Durante esos conciertos, Liza conoció a Peter Allen, un protegido de Judy que se convertiría en su primer marido en 1967. A los 19 años, Liza Minnelli empezó a saborear las mieles del éxito ganando su primer Tony -el Oscar teatral- por la obra "Flora the red menace", en 1967 intervino en su primera película, "Charlie Bubbles" y, a los 23, consiguió su primera nominación al Oscar por "The Sterile Cuckoo" (1969). Ese mismo año su madre falleció tras un largo calvario de inestabilidades psíquicas y adicciones a las drogas y el alcohol, siendo una sobredosis de barbitúricos lo que acabó con su vida. Liza, que siempre se caracterizó por su carácter optimista, se sumió en una depresión.

Un Oscar a los 23 años

Pero, como suele decirse, el espectáculo debe continuar y, en 1970, realizó su primer especial en televisión para la NBC "Liza", y salió de gira con sus números. Tras superar un duro "casting", fue la elegida para protagonizar "Cabaret" de Bob Fosse, que la catapultó a la fama internacional. Recibió el aplauso del público, la crítica la elevó a lo más alto y fue galardonada con los mas reputados premios por su interpretación, entre ellos, el Oscar, el Globo de Oro, el British Academy Award y el Entertainer of the Year de la American Guild of Variety Artists.

La década de los setenta fue una de las más fructíferas en su vida. Grabó más de una decena de discos, participó en varios programas e intervino en siete películas, entre ellas "New York, New York" (1977), junto a Robert de Niro, en la que popularizó la canción del mismo nombre, que luego interpretaría Sinatra, su querido mentor durante los primeros años de Liza en la Gran Manzana.

No pudo ser madre, lo que la marcó de por vida

En 1972, la actriz se divorció de Peter y, dos años más tarde se casó con Jack Haley Jr., productor y director, cuyo padre interpretaba al Hombre de Hojalata en "El mago de Oz" junto a Judy Garland. Durante ese matrimonio, Liza tuvo un aborto en el quinto mes de gestación -posteriormente tuvo dos más-, un hecho que la marcó de por vida. En esa época, se dejó ver asiduamente por la célebre discoteca "Studio 54" de Nueva York, junto a Andy Warhol, Elizabeth Taylor, Salvador Dalí o Bianca Jagger, viviendo las noches más alocadas de su vida. En 1976, protagonizó "Nina", la última película de su padre, que falleció 10 años después. Recién estrenada la década de los 80, Liza se divorció de Jack para, unos meses más tarde, casarse con el escultor Marc Gero.

A partir de ese momento, su vida entró en una espiral autodestructiva. Rodó la película "Arthur", grabó el disco "Live at Carnegie Hall", realizó una gira internacional y ganó otro Tony, pero a pesar de su éxito o, a causa de él, su vida personal estaba fuera de control. Como su madre, comenzó a abusar del alcohol y de ciertos  fármacos, mostrándose cada vez más agresiva, olvidadiza y huraña. En 1984, ingresó en la clínica de rehabilitación Betty Ford -donde era asidua su gran amiga Elizabeth Taylor- y, durante varios meses se sometió a una intensa terapia. En 1985, resurgió de sus cenizas y consiguió su segundo Globo de Oro por el telefilme "A time to live". Sin embargo, a pesar de este renacer, sus nuevas películas tuvieron poco éxito y se fue  refugiando en la televisión apareciendo en algunas series o documentales.

Sufrió una encefalitis

En 1988, realizó un exitoso tour mundial junto a Frank Sinatra y Sammy Davis Jr llamado "The ultimate event", y, un año después, los Pet Shop Boys produjeron su disco "Results". En 1990, recibió un Grammy en reconocimiento a toda su carrera y, al año siguiente, se divorció de su tercer marido. Cinco años  más tarde sustituyó a Julie Andrews en Broadway en el musical "Víctor o Victoria" y parecía que había encarrilado su vida, pero volvió a ser ingresada  para rehabilitarse  de sus adicciones. A los 54 años, sufrió una encefalitis aguda que a punto estuvo de postrarla en una silla de ruedas para siempre. "Soy una persona extremadamente optimista. Amo la vida y me niego a estar en esta situación", confesó. Sus ejercicios y sus clases de baile diarios, así como su gran fortaleza la ayudaron a resurgir nuevamente. Y, una vez más, se volvió a casar, esta vez, con el productor David Gest, teniendo como padrinos a Elizabeth Taylor y Michael Jackson. Pero los problemas entre el matrimonio no tardaron en surgir y, un año después, en el 2003, se separaron. A lo largo de su complicado divorcio, que duró cuatro años, David exigió a su mujer una compensación de seis millones de euros tras acusarla de agresión cuando estaba borracha. Finalmente, la actriz y cantante obtuvo el divorcio en el 2007. Durante su visita a España, en el 2007, comentó con gracia sobre sus adicciones que "muchas estrellas jóvenes de hoy en día están fuera de control por sus continuos abusos de las drogas y el alcohol y eso les hace ser glamurosas. Si ir a una clínica de rehabilitación está de moda, yo soy la más glamurosa del mundo".

Con más de cuarenta años de exitosa carrera, Liza es una auténtica superviviente. Tiene dos implantes de cadera, la han operado tres veces de las rodillas, recae continuamente en sus problemas con el alcohol y sale victoriosa de las rehabilitaciones. Es una de las pocas actrices que tiene en su haber un Oscar, un Grammy, un Emmy, dos Globos de Oro y tres Tony y la única cuyos padres también tuvieron su Oscar. Es una estrella nacida de dos estrellas.



martes, 20 de enero de 2026

Wallis Simpson: La mujer por la que abdicó Eduardo VIII

 


Bessie Wallis Warfield nació el 19 de junio de 1896 en Blue Ridge Summit, una localidad cercana a Baltimore (Estados Unidos), ciudad en la que residía la adinerada familia de su padre, Teackle Wallis Warfield. La niña fue el único retoño de éste y Alice Montague. De salud delicada, su progenitor falleció cuando ella tenía sólo 7 meses y el hermano de su padre, Solomon Warfield, se hizo cargo de la educación de Bessie hasta que la madre de ésta contrajo matrimonio de nuevo, en 1908. Por aquel entonces, la niña ya daba muestras de un fuerte carácter y fue ella quien decidió que la llamaran por su segundo nombre, Wallis. Educada en los mejores colegios de Baltimore, en la adolescencia asombraba a sus compañeras luciendo un atrevido peinado con el cabello corto y rizado.

A los 19 años, fue a visitar a su prima Corinne a Florida, donde conoció al teniente Earl Winfield Spencer, con el que contrajo matrimonio siete meses después, en noviembre de 1916, pero, durante su luna de miel, la joven se dio cuenta de que su esposo tenía serios problemas con la bebida. El consumo de alcohol provocaba que el teniente se volviera irascible y, a lo largo de su matrimonio, Wallis tuvo que soportar episodios de violencia física. En una ocasión, su marido la encerró durante toda la noche en el lavabo. Para ella, aquello fue la gota que colmó el vaso y decidió pedir el divorcio. Su familia no veía con buenos ojos la iniciativa, pues lo consideraba un desprestigio dada su posición social. La joven se instaló en Washington, donde conoció a un diplomático argentino, Felipe Espil, a quien ella definió como "un maestro en el arte de vivir". Su historia de amor duró dos años y, tras la ruptura, en 1924, Wallis intentó reconciliarse con su todavía marido. Aunque, durante unas semanas, la pareja convivió plácidamente, Earl no había dejado de beber y volvieron las discusiones, por lo que Wallis solicitó formalmente el divorcio.

Se instaló en Londres con su segundo marido

Poco tiempo después, entró en su vida Ernest Simpson, hijo de un destacado naviero británico. Se enamoraron y se instalaron en Londres. Cuando ella obtuvo el divorcio de su primer marido, contrajeron matrimonio, el 21 de julio de 1928. Wallis se adaptó a la perfección a su nueva vida en Gran Bretaña, donde alternó de manera habitual con la alta sociedad. La joven estadounidense entabló amistad con Consuelo Thaw, hermana de Thelma Furness, quien entonces era amante del príncipe de Gales. En noviembre de 1930, Consuelo fue invitada a una cacería en la que también participó el futuro Eduardo VIII, pero ésta no pudo asistir y propuso que su lugar lo ocupara el matrimonio Simpson. Aquello propició el primer encuentro entre Wallis y el que sería su tercer marido. Según contó a sus allegados, lo que más le llamó la atención entonces fue la escasa estatura del príncipe, aunque, desde el principio, reconoció que tenía unos modales excelentes y una naturalidad cautivadora.

Wallis Simpson y el heredero de la corona británica coincidieron en diversas reuniones sociales y se convirtieron en grandes amigos. La llama del amor se iba encendiendo poco a poco y fue en 1933 cuando el príncipe le hizo su primer regalo: una orquídea.

Inició su romance con el príncipe estando aún casada

A lo largo de 1934, el heredero la agasajó con joyas y, en verano, invitó al matrimonio Simpson a pasar unas semanas con él en una villa de Biarritz, al sur de Francia. Ernest no pudo ir al encontrarse en Estados Unidos y, aunque Wallis acudió acompañada de su tía Bessie para que actuara de carabina, la pareja inició un romance que alteraría el curso de la historia. El crucero por el Mediterráneo a bordo del yate "Rosaura" resultó inolvidable para ambos. "Traspasamos la frontera de la amistad al amor", relató ella en sus memorias, "El corazón tiene sus razones". "Por mucho que me esforzaba, no entendía cómo el hombre con más encanto del mundo podía estar seriamente atraído hacia mí", escribiría décadas después. A pesar de que seguía formalmente casada con Ernest Simpson, éste no se opuso en ningún momento a la nueva relación de su esposa. De hecho, él mismo también había encontrado una nueva compañera, Mary Kirk, y ambos estuvieron de acuerdo en iniciar los trámites de divorcio.

El heredero a la corona británica empezó a plantearle a Wallis la posibilidad de que, cuando fuera libre, se convirtiera en su mujer. "No te dejarán nunca", le aseguró ella. A lo largo de 1935, prosiguió su historia de amor y el príncipe le regaló joyas cada vez más caras en las que estaba presente la inscripción WE, las iniciales de ambos, que coinciden con la palabra "nosotros", en inglés.

El 20 de enero de 1936 murió el rey Jorge V, padre de Eduardo, con lo que él se convirtió en el nuevo monarca. Pocos meses después, organizó una cena para presentar a la que sería su futura esposa a los políticos del momento, que le advirtieron que el enlace no sería bien visto ni por la familia real ni por sus súbditos. Eduardo VIII sugirió la posibilidad de un matrimonio morganático, es decir, que Wallis no pudiera ostentar el título de reina, pero ni sus allegados ni la clase política lo aceptaron, por lo que tomó la decisión de abdicar. El 11 de diciembre de 1936, el rey comunicó por radio a su pueblo que dejaba el trono y que le sucedería su hermano. Wallis oyó el discurso, con lágrimas en los ojos, en Cannes, donde se había refugiado cuando se inició el escándalo.

Una boda discreta en Francia

Convertido en duque de Windsor, Eduardo ya fue libre para casarse con su amada y la boda, una ceremonia privada, tuvo lugar en el castillo de Candé, en Francia, el 3 de junio de 1937. Durante 1938, el matrimonio residió en Cap d'Antibes hasta que se trasladó a una exclusiva mansión en el Bois de Boulogne de París. Allí los sorprendió el estallido de la Segunda Guerra Mundial y la invasión nazi de Francia en 1940. Los duques lograron salir del país y llegaron a España. Eduardo, de quien se ha apuntado que sentía simpatías hacia el régimen de Hitler, se negó a volver a su país hasta que a su esposa se le reconociera el título de Alteza Real. Finalmente, las autoridades le ofrecieron el cargo de gobernador de las Bahamas mientras durara la contienda. Durante los cinco años que estuvieron en estas islas, los duques se ganaron el cariño de la población. Wallis, nombrada jefa de la Cruz Roja, creó el primer centro de maternidad para mujeres de color del país y también colaboró en la cantina a la que acudían los militares británicos.

Terminada la guerra, el matrimonio regresó a su mansión parisina. A partir de entonces, su rutina consistió en pasear a sus perros y en alternar con la alta sociedad. Durante las décadas de los 50 y los 60, fueron frecuentes sus viajes a Estados Unidos, donde asistieron a fiestas con compañías como los Rotschild o los reyes de Yugoslavia. En estos eventos a la duquesa le encantaba lucir modelos de alta costura y las carísimas joyas que su marido le regalaba. La rumorología apunta que, durante su matrimonio con Eduardo, Wallis tuvo más de un amante. Joachim von Ribbentrop, ministro de Asuntos Exteriores de Hitler, o el "playboy" Jimmy Donahue fueron dos de los hombres con los que habría mantenido relaciones.

La frustración de no haber podido ser madre

Aunque la duquesa ya tenía 40 años cuando se casó con Eduardo, nunca descartó la idea de ser madre hasta que, por motivos médicos, tuvo que ser sometida a una histerectomía. "Toda mujer que ha sido amada como yo lo he sido ha conocido la vida en su plenitud. A pesar de todo, existe una sombra: no he sentido jamás la alegría de ser madre", se lamentaba en sus memorias.

Tras la subida al trono de Isabel II, la relación de los duques con la familia real mejoró, aunque no fue hasta 1967 cuando el matrimonio tomó parte en un acto público en Londres junto con la reina. A lo largo de la década de los 60, la salud del duque de Windsor, fumador empedernido, se había ido deteriorando y, en 1971, se le diagnosticó un cáncer de garganta. El 28 de mayo de 1972, Eduardo falleció en su mansión parisina y sus restos fueron trasladados a Londres, donde recibió sepultura en el cementerio privado real de Frogmore. La duquesa, a la que tras el fallecimiento de Eduardo se le concedió el título de Alteza Real, asistió al entierro de su marido, pero enseguida volvió a Francia.

Retirada en la casa del Bois de Boulogne, vivió 14 años sin su amado esposo. Enferma de artritis y arterioesclerosis, fue perdiendo movilidad hasta quedar postrada en una silla de ruedas. Una bronconeumonía empeoró su ya delicado estado de salud, provocándole la muerte, a los 89 años, el 24 de abril de 1986. Fue enterrada junto a Eduardo.



viernes, 16 de enero de 2026

Randy Pausch: El profesor que conmovió con su lección de vida

 


Randolph Frederick Pausch nació el 23 de octubre de 1960 en Baltimore (Estados Unidos). Fue el segundo hijo de Fred, propietario de un pequeño negocio de seguros automovilísticos, y Virginia, profesora de inglés. Creció en el seno de una familia de clase media acomodada del estado de Maryland, pero sus progenitores jamás permitieron que el dinero se malgastara en cosas superfluas. Randy, como lo llamaban sus familiares y amigos, era un chico feliz y consideraba que le había tocado la lotería con los padres que tenía, ya que durante su infancia aprendió unos valores que llevó a rajatabla durante su vida.

Muy aficionado al fútbol americano

Como estudiante siempre fue un empollón, martirizaba a sus profesores con preguntas, le encantaba jugar al ajedrez, seguía con devoción los capítulos de Star Trek y adoraba el fútbol americano. Su pasión por el deporte se la debía a su padre que, a los nueve años, lo había apuntado en el equipo de la escuela, donde desarrolló su cuerpo y su espíritu. Al regresar a casa hacía los deberes, cenaba con su familia y, luego, se dedicaba a leer y a consultar la enciclopedia World Book, una de las más importantes del mundo.

Tras graduarse en la Oakland Mills High School de Columbia, se licenció en 1982 en Ciencias de la Computación por la Brown University y, seis años más tarde, obtuvo su doctorado en la misma disciplina por la Universidad Carnegie Mellon. Junto a Don Mainelli fundó la CMU's Entertaintment Technology Center (ETC), fue profesor en la Universidad de Virginia durante casi una década y trabajó para la Walt Disney Imagineering y la Electronic Arts (EA). Además, fue el fundador del proyecto de software Alice, escribió cinco libros y más de 70 artículos especializados.

Jai, la mujer con la que se casó y tuvo tres hijos

A medida que iban pasando los años, Randy se fue convirtiendo en "el tío soltero". Su vida habían sido los estudios y, aunque tenía un natural simpático y juerguista, no encontraba la mujer que le robara el corazón. Durante la veintena y treintena se lo pasaba en grande cuidando a sus sobrinos, Chris y Laura, hijos de su hermana Tammy. Tenía ya asumido que no se casaría ni sería padre, cuando, a los 37 años, se cruzó en su camino Jai. Randy había acudido a la Universidad de Carolina del Norte para dar una conferencia y Jai, de 31 años, trabajaba a tiempo parcial en el departamento de Ciencias Informáticas. Ella ya le conocía porque el año anterior había ido a una de sus conferencias, pero su timidez le había impedido entonces acercarse a él. Así que, en esta ocasión, decidió consultar la web de Randy para conocerle mejor y averiguar sus gustos e indagó si no se había casado por ser gay. "No, no lo es. Simplemente le cuesta sentar la cabeza", le dijeron. Cuando se vieron, Randy se enamoró a primera vista de aquella mujer de larga melena oscura y sonrisa cálida. El corazón de Randy latía a mil por hora cada vez que la veía, sentía cosquilleos en el estómago y se las ingeniaba para acabar cuanto antes las reuniones para reunirse con su chica. La distancia fue un problema, ya que ambos vivían a miles de kilómetros pero, cuando llegó el momento de compartir piso, Jai se echó atrás, asustada, ya que su primer matrimonio había fracasado. Randy le mandó una docena de rosas y una nota: "Aunque me entristece profundamente, respeto tu decisión y te deseo lo mejor". Aquello surtió efecto y Randy y Jai se casaron bajo un roble centenario en el jardín de una famosa mansión victoriana de Pittsburg. A principios del 2002 nació su primer hijo, Dylan. En el 2005 lo hizo Logan y, a principios del 2007, una niña: Chloe.

Diagnóstico fulminante: cáncer de páncreas

Eran una familia feliz, que se divertía con las pequeñas cosas de la vida cotidiana. Pero en el verano del 2006 la felicidad se truncó y empezó su odisea médica. A Randy le hicieron unas pruebas, ya que sufría unos ligeros dolores en la parte alta del abdomen, y el diagnóstico fue fulminante: cáncer de páncreas. "Cuando me enteré de la noticia, uno de mis doctores me aconsejó que era muy importante que me comportara como si fuera a seguir por aquí una temporada, a lo que le contesté: 'Doctor, acabo de comprarme un descapotable nuevo y me he hecho la vasectomía. ¿Qué más quiere que haga?". Decidió enfrentarse a la enfermedad con mucho optimismo, creó una web en la que, a modo de diario, escribía sus inquietudes y pensamientos, le operaron, probó todo tipo de medicamentos y quimioterapia experimental, pero todo fue inútil. Tenía metástasis. Con todo, se aferró a la vida y, lejos de hundirse, pasó todo el tiempo que tenía junto a su familia.

El 18 de septiembre de 2007, Randy aceptó la invitación de la Carnegie Mellon para cumplir con una tradición académica denominada "La última lección", por la que un profesor dicta una lección como si fuera a ser la última de su vida.

No cambiar las cartas, sí la manera de jugarlas

Ninguno de los 400 estudiantes y colegas que asistieron podían esperar que aquella sí que iba a ser una última lección para Randy Pausch, pero lo primero que dijo fue que tenía cáncer de páncreas y que los médicos le daban entre tres y seis meses de vida. "No podemos cambiar las cartas que se nos reparten, pero sí cómo jugamos nuestra mano", aseguró y, con gran sentido del humor y un positivismo asombroso, deleitó a los presentes. "Estoy intentando meterme en una botella que un día aparecerá en la playa para mis hijos", concluyó con una sonrisa. Aquella conferencia, titulada "Cómo cumplir verdaderamente los sueños de tu infancia", se convirtió en un éxito mundial gracias a los más de 10 millones de descargas en YouTube y a la publicación del libro "The last lecture" (La última lección), traducido a 32 idiomas.

Sueños infantiles que se habían cumplido

En su exposición, no quiso hablar de cáncer, sino de sus sueños infantiles que, por fin, había cumplido en mayor o menor grado: estar en gravedad cero, jugar en la liga de fútbol americano, firmar un artículo en la enciclopedia World Book, participar en Star Trek, ganar un peluche y ser un creativo de Disney. "Jai y yo nunca les hemos dicho que me estoy muriendo, de modo que mis hijos ignoran que cada encuentro con ellos es una despedida. Me duele pensar que cuando sean mayores no tendrán a su padre. Cuando lloro no acostumbro a pensar en las cosas que no les veré hacer. Me centro más en lo que van a perder ellos que en lo que yo me perderé. No dejo de pensar en lo que no tendrán ni harán. Y eso, cuando no consigo reprimirme, me destroza por dentro. Por eso intento compartir con ellos cosas imposibles de olvidar. Quiero que me recuerden con la máxima nitidez posible. Por ejemplo, me fui con Dylan de vacaciones para nadar con los delfines, no creo que un niño olvide esto fácilmente. También me gustaría llevar a Disney World a Logan y, respecto a Chloe, soy consciente que no recordará nada, pero quiero que crezca sabiendo que fui el primer hombre que se enamoró de ella".

Éste es tan sólo uno de los extractos de "La última lección", que en España publicó la editorial Grijalbo con una primera tirada de 150.000 ejemplares. Tras ser considerado por la revista "Time" como una de las cien personas más influyentes del mundo, Randy falleció el 25 de julio de 2008.

jueves, 15 de enero de 2026

Tom Cruise: Uno de los actores más taquilleros de Hollywood


Thomas Cruise Mapother IV nació el 3 de julio de 1962 en Syracuse, Nueva York. Es el tercer hijo y único varón de los cuatro que tuvieron Thomas Cruise Mapother III, ingeniero electrónico, y Mary Lee, una actriz fracasada reconvertida en profesora. Sus tres hermanas se llaman Mary Lee, Marian y Cass.

Debido a la inestabilidad laboral del patriarca, los Cruise cambiaron de domicilio en tantas ocasiones que el pequeño Tom llegó a estudiar en 15 colegios diferentes. Jamás pudo hacer amigos, se sentía rechazado en las pandillas y fue un ser solitario, tímido y poco dado a exteriorizar los sentimientos. Todo ello le ayudó a despertar su imaginación, ocasionándole algún problemilla, ya que de pequeño jugaba con unos soldaditos que llevaban paracaídas, por lo que decidió imitarles fabricándose uno parecido con unas sábanas para tirarse desde el tejado de casa. Se estampó contra el suelo y quedó inconsciente durante unos minutos. También entretenía a su familia imitando al Pájaro Loco y al Pato Donald.

Creció junto a su madre y sus tres hermanas

Por si esto fuera poco, tuvo serios problemas en sus estudios debido a la dislexia, una enfermedad heredada que le provocó dificultades para leer y escribir y que en los inicios de su carrera le impidió memorizar correctamente los guiones. Eso le distanció todavía más de sus compañeros, que creían que Thomas era retrasado. Uno de los momentos más duros llegó cuando, a los 12 años, sus progenitores se separaron y su madre decidió empezar de cero. Mientras su madre daba clases de teatro y vendía lavadoras, Tom cortaba la hierba de los vecinos, recogía papel usado y vendía helados, ya que su padre no pasaba la pensión.

"Mi madre hizo todo lo humanamente posible para alimentar y mantener unidos a sus hijos. Encontraba tiempo para estar con nosotros y, por mal que fueran las cosas, siempre cantaba por las mañanas y nos levantaba el ánimo. Sólo puedo decirle una cosa: bendita seas", confesó en plena madurez. En el colegio demostró una gran habilidad en los deportes, especialmente en la lucha libre, pero en uno de los entrenamientos se lesionó la rodilla y tuvo que abandonar esta disciplina. A los 14 años ingresó en un seminario franciscano en Cincinnati, donde incluso hizo voto de celibato porque la educación era buena y gratuita, pero colgó los hábitos al no comulgar con la llamada del Señor. Poco después, salió con su primer amor del instituto, Laurie Hobbs, y empezó a picarle el gusanillo por la actuación tras interpretar la obra escolar "Guys and Dolls". Finalmente, su madre decidió establecerse con sus cuatro hijos y su nuevo marido en New Jersey, donde Tom se graduó en 1980 en el instituto Glen Ridge.

Íntimo amigo de Sean Penn y Matt Dillon

Con 18 años recién cumplidos, se marchó a Nueva York para ser actor y se matriculó en una escuela de arte dramático que alternaba con trabajos como camarero, dependiente, vendedor de helados o descargador de camiones. Le rechazaban sistemáticamente en los "castings" y se hizo íntimo amigo de Sean Penn y Matt Dillon, quienes también probaban suerte en aquella época. A pesar del acné y de su desastrosa dentadura, logró algunos trabajos en varios anuncios para televisión, donde captó la atención del director Franco Zeffirelli, que en 1981 le dio su primera oportunidad en el cine con "Amor sin fin", en la que apenas tenía tres frases. Poco después rodaría "Taps, más allá del honor", por la que cobró 35.000 euros.

Tras un año de sequía, su primera gran oportunidad en el cine le llegó de la mano de Coppola con "Rebeldes", que protagonizó al lado de Rob Lowe, Sean Penn, Timothy Hutton, Matt Dillon, Patrick Swayze y Emilio Estévez, y a los que la crítica llamó el "Brat Pack" (atajo de mocosos) porque se convirtieron en la nueva generación capaz de relevar a las viejas glorias de Hollywood en edad de jubilarse. Durante el rodaje, demostró que también era un rebelde en privado, ya que, entre otras travesuras, untó de miel las tapas de los retretes. Con el dinero que ganó, se puso unas fundas dentales que iluminaron aún más su irresistible sonrisa.

Reconciliación con su padre moribundo

En 1983 protagonizó "Risky Business" junto a Rebecca de Mornay, con quien salió durante un par de años. Tom adelgazó, se cortó el pelo, cambió su dicción y demostró que podía ser un joven bachiller que pone en marcha un negocio de prostitución. La escena en la que baila en ropa interior le lanzó al estrellato. "A partir de esa película las cosas se desmadraron. De repente, la gente me miraba por la calle y me daba por pensar si tenía un moco colgando de la nariz... Me costó acostumbrarme", afirmaría años más tarde. Al acabar el filme le comunicaron que su padre se estaba muriendo y decidió acercarse al hospital después de una década sin saber nada de él. "Estaba agonizando y vi en él un profundo arrepentimiento que le estaba torturando. Lo único que pude decirle es: 'Mira, todo está bien". Y se prometió a sí mismo que jamás sería como él. Su padre le zurraba de pequeño, llegó a casarse por segunda vez y tuvo hijos, pero nunca se ha hablado de sus hermanos. En 1986 llegó su estrellato a nivel internacional con "Top Gun, ídolos del aire", donde interpretó a un piloto de bombardero de la armada norteamericana. Su cazadora de aviador, sus tejanos negros, sus camisetas blancas y, sobre todo, las gafas de sol Rayban, se popularizaron entre los adolescentes de todo el mundo, haciendo que se dispararan las ventas.

Entre sus sonados idilios de aquella época figuran los nombres de actrices como Heather Locklear, Melissa Gilbert, Lori Singer, Patty Scialfa (actual esposa de Bruce Springsteen) y Kelly McGillis -su compañera en "Top Gun"-, cuya relación terminó cuando se cruzó en su camino Cher, que por aquel entonces tenía 41 años y Tom, 24. En 1986, Scorsese se fijó en él para protagonizar junto a Paul Newman "El color del dinero", "remake" del clásico protagonizado por el legendario actor de los ojos azules "El buscavidas". "Paul me dio muy buenos consejos sobre la vida, la interpretación y sobre cómo desacelerarme. Me ayudó respecto a lo que hay que tomarse en serio y lo que no", dijo Tom.

Durante los rodajes, Newman le inculcó su pasión por la velocidad y acudían juntos a correr en circuitos profesionales. Entre ambos se estableció una química especial y una gran amistad que perduró hasta la muerte del legendario intérprete. Justamente, en una de esas carreras conoció a la actriz Mimi Rogers, separada recientemente de Tom Selleck y divorciada de James Rogers, consejero de la Iglesia de la cienciología. La pareja se casó en la más estricta intimidad el 9 de mayo de 1987 y las fans del actor se quedaron tan decepcionadas que algunas llegaron a ponerse un brazalete negro en señal de luto.

Se rumoreó que es homosexual y estéril

Durante los casi tres años que duró su matrimonio, Mimi introdujo a Tom en la cienciología, doctrina que abrazó en 1990, poco antes de su separación, y protagonizó dos de las películas más emblemáticas de su carrera, "Rain Man" (1988) y "Nacido el 4 de julio" (1989), por cuya interpretación ganó su primera nominación al Oscar. Su divorcio le costó ser el blanco de la venganza de mimi, que acusó a su exmarido de tener un miembro viril pequeño, de ser estéril y de no tener casi relaciones sexuales. A partir de ese momento se dispararon los rumores sobre su supuesta homosexualidad. Unos meses después, durante el rodaje de "Días de trueno", se enamoró de la actriz australiana Nicole Kidman, que poco a poco estaba abriéndose camino en Hollywood. Se casaron en la navidad de 1990 en Colorado y adoptaron a Isabella Jane, nacida en 1992, y Connor Anthony, en 1995, motivo por el que se reanudaron los rumores sobre su supuesta homosexualidad y esterilidad.

Pero Andrew Morton, autor del libro, "Tom Cruise, una biografía no autorizada" lo niega: "Tom no es gay ni estéril. Decidieron adoptar porque Nicole había tenido dos abortos y esto les produjo tanto dolor que no querían hablar de ello. Además, los médicos les recomendaron que no tuvieran hijos". Durante su matrimonio protagonizaron dos filmes más, "Un horizonte muy lejano" y "Eyes Wide Shut". A lo largo de la década de los 90, Tom protagonizó algunos de los éxitos más importantes de su carrera como "Algunos hombres buenos", "La tapadera", "Entrevista con el vampiro", "Jerry Maguire" -su segunda nominación al Oscar-, "Magnolia" -su tercera y última nominación- y la taquillera "Misión imposible" por la que llegó a ganar casi 50 millones de euros entre sueldo y porcentaje de taquilla. Con las siguientes secuelas, "MI 2" (2000) y "MI 3" (2006), se embolsó en cada una otros 54 millones de euros.

Sorprendente divorcio de Nicole Kidman

Cuando todos apostaban que Nicole era la mujer de su vida, en agosto del 2001 Tom sorprendió con un divorcio que provocó que se le tachara de manipulador y egoísta. De hecho, aún hay varias incógnitas por resolver respecto a este tema. Por un lado, el actor porno gay Chad Slater contó que había mantenido relaciones sexuales con Cruise mientras éste estaba casado con Nicole, lo que provocó que Cruise le demandara por 70 millones de euros para limpiar su honor, aunque finalmente sólo se llevó 7 millones. Y por otro llegó a decirse que Nicole no gustaba a la cienciología porque su padre es un psicólogo que podía causarles problemas. A la actriz se la amenazó con revelar aspectos de su vida sexual si hacía demasiado ruido en el divorcio, un proceso en el que Tom se las arregló para demostrar que su matrimonio había durado 10 años menos una semana porque, de haber estado casados una década completa, tendría que haberle dado a Nicole la mitad de su fortuna, cifrada entonces en unos 240 millones de euros. Tras la separación, Tom aclaró que "nunca he tenido interés en hacer daño o menospreciar a la madre de mis hijos y compartimos la custodia sin problemas. De esta manera los niños lo viven sin traumas. Hacemos muchas cosas juntos, jugamos, les educamos y les criamos en un ambiente seguro y responsable".

Una relación de tres años con Penélope Cruz

Durante el rodaje de "Vanilla Sky" (2001), adaptación de "Abre los ojos", de Amenábar, Tom cayó bajo el embrujo de Penélope Cruz y mantuvieron una relación hasta la primavera del 2004. Pasearon su amor por los cinco continentes, Tom viajó a España en diferentes ocasiones -incluso inauguró la primera sede de la Iglesia de la cienciología en Madrid- y, de la noche a la mañana, Penélope consiguió hacerse un hueco en Hollywood. Se comentó que su noviazgo fue producto de un contrato mercantil que permitía a Tom limpiar su imagen y que de esta manera a cambio la actriz alcanzara el estrellato sin tener ninguna película destacable. De hecho, llegaron a acaparar conjuntamente la portada de la prestigiosa revista "Vanity Fair".

A tenor de lo que cuenta Morton en su libro, la relación falló porque Penélope no ingresó en la cienciología debido al padre de la actriz, Eduardo: "Estaba preocupado por que su hija acabara metida en algo parecido a una secta, le inquietaba perderla para siempre y por eso contactó con un grupo de ayuda a las víctimas de las sectas para enterarse de qué era exactamente la cienciología, porque en España entonces no era legal". Además, el escritor afirma que Tom Cruise es homófobo y dominante. Desolado por la ruptura, intimó con la actriz, Sofía Vergara "Modern Family"), pero, tras quejarse en repetidas ocasiones por la mala suerte que había tenido con las mujeres, David Miscavige, productor de cine y máximo dirigente de la Iglesia de la cienciología, organizó un "casting" con el único fin de encontrarle a la mujer ideal.

Según explica Morton, "primero lo intentaron con intérpretes cienciologistas como Sofia Milos y Erica Howard, que fueron descartadas. Luego tentaron a Scarlett Johansson, Jessica Alba y Jennifer Garner y, finalmente, escogieron a Katie Holmes -famosa por la serie "Dawson crece"- que desde pequeña sentía adoración por Tom". En el verano de 2005 se comprometieron en lo alto de la Torre Eiffel de París y algunos diarios se hicieron eco de este supuesto montaje, como el prestigioso "The New York Times", que tituló "Te amo con toda mi proporción". En abril del 2006 nació su hija, Suri, nombre de origen hebreo y persa que significa "princesa" y "rosa roja", pero hasta cinco meses después no se vio en público al bebé, por lo que se llegó a cuestionar la existencia de la criatura.

Una vez publicada la fotografía, se extendió la leyenda urbana de que Suri era el fruto del semen congelado del fundador de la cienciología. Actualmente, la única hija biológica del actor se ha convertido en un icono de la moda al llevar zapatitos de tacón, maquillarse y lucir prendas a imagen y semejanza de su madre y de Sarah Jessica Parker, amiga de la familia.

Impresionante boda en un castillo italiano

El 18 de noviembre, Tom y Katie se casaron en el castillo Odescalchi de Bracciano, a 35 kilómetros de Roma, en una boda que costó 2,5 millones de euros, ante la presencia de Jennifer López y Marc Anthony, Will Smith, Kylie Minogue, y Victoria y David Beckham, entre otras muchas caras famosas.

Las malas lenguas aseguran que Katie estaba prisionera dentro de un matrimonio asfixiante porque, debido al rito cienciólogo, Tom es un gran manipulador. Pero el actor siempre tuvo palabras románticas para su mujer. "Es la persona más maravillosa del mundo, me hace muy feliz, me siento muy afortunado por haberla encontrado y la quiero mucho", aseguraba. Debido a sus creencias, sus otros hijos, Isabella y Connor, no viven con su madre, y se dice que Bella -como popularmente llaman a su primogénita- quiere abandonar esta fe porque no comulga con sus fines. Por su parte, Tom niega la existencia de cualquier nubarrón: "En mi vida no hay nada extraño, ya que trabajo para que mis hijos tengan la mejor educación del mundo". 

Considerado uno de los hombres más ricos del mundillo del espectáculo, Tom viaja siempre en avión privado, tiene mansiones de ensueño en California, Colorado y Londres, le encanta navegar en su propio yate y en su tiempo libre le gusta practicar jogging, submarinismo, lanzarse en paracaídas, realizar vuelos acrobáticos y comer pizzas y dulces junto a sus hijos.

En junio de 2012, Katie Holmes pidió el divorcio de Cruise alegando diferencias irreconciliables y la custodia de Suri. Según apunta el medio TMZ, el motivo principal que llevó a la actriz a dar el paso fue la obsesión desmesurada que mostraba su marido por la cienciología.



miércoles, 14 de enero de 2026

Frank Sinatra: La Voz de la música norteamericana

 


Frank Albert Sinatra nació el 12 de diciembre de 1915 en un barrio de clase media de Hoboken (Nueva Jersey). Fue el único hijo de Anthony Martin Sinatra, Marty, procedente de Sicilia, y de Natalie Della Agravantes, Dolly, de origen genovés. De día, Marty trabajaba de bombero y, por las noches, regentaba una taberna y Dolly, activa militante del Partido Demócrata, ejercía de comadrona, yendo a parar a la cárcel varias veces por practicar abortos ilegales. Tanto Dolly como su bebé estuvieron a punto de morir, ya que ella era una mujer menuda que tuvo que parir una criatura de más de 6 kilos. El médico extrajo a Frank con forceps, dejando a la madre imposibilitada para tener más hijos y al niño con una cicatriz tras la oreja izquierda y una rotura de tímpano. El bebé no respiraba y su abuela, también partera, lo puso bajo un chorro de agua fría y Frank dio su primer do de pecho.

Frank Sinatra era un niño gamberrete y fanfarrón, que se acostumbró a andar solo por el barrio, ya que su madre se tenía que ausentar a menudo por su actividad política y social. No era buen estudiante pero en el David F. Rue Junior High School divertía a compañeros y profesores con sus imitaciones de los famosos del momento. Después, pasó al instituto A.J. Demarest, donde actuó por primera vez. En 1931, abandonó los estudios para trabajar como repartidor de periódicos, recadero, camionero... Eran los difíciles años de la Gran Depresión, pero gracias a la influencia política de su madre Frank tenía trabajo, a pesar de que llevaba una vida desordenada. Le gustaba el boxeo y, sobre todo, la música. Soñaba con ganarse la vida como cantante y, de noche, actuaba en clubs de medio pelo a cambio de un bocadillo, cigarrillos o nada.

A los 19 años, Frank se hizo novio de Nancy Barbato. Una noche, la pareja fue a un concierto de Bing Crosby, el ídolo de Frank, y Sinatra se dio cuenta de que «no quería imitarle a él porque todos los chicos de mi escalera copiaban su estilo. Yo sabía que mi voz era más aguda y me dije: "tengo que ser un cantante distinto"».

Empezó en la radio, con «The Hoboken Four»

En 1935, Sinatra se presentó al «casting» de un concurso radiofónico y ganó, junto a un trío llamado «The Flashes». Los responsables del programa les propusieron actuar juntos y se convirtieron en «The Hoboken Four». Su interpretación en el programa batió todos los récords de llamadas recibidas jamás y la cadena organizó una gira por todo el país para que el público lo conociese en directo. Los fans acudían a verles, enloquecidos, y hasta les llevaban comida por si echaban de menos la cocina casera. A pesar del éxito, el grupo se disolvió al acabar la gira.

Boda con Nancy, con la que tuvo tres hijos

En 1938, Frank se casó con Nancy y, al año siguiente, entró en la orquesta de Harry Arden, con la que actuaba cada noche en una emisora de Nueva York. Allí lo escuchó Harry James, el famoso trompetista de la orquesta de Benny Goodman, que lo fichó para su propio grupo. La orquesta pasó por graves problemas económicos y acabó disolviéndose. Fueron tiempos difíciles para Frank y también para Nancy. Ella lo acompañaba en sus giras a pesar de estar embarazada de su primera hija, Nancy, que nació el 8 de junio de 1940.

Por esa época, Frank Sinatra fue contratado por Tommy Dorsey para su orquesta. Además de aprender muchísimo, tanto de música como del negocio del espectáculo, junto a Dorsey grabó su primer disco, «I'll never smile again», que llegó al número uno de la famosa lista de éxitos Billboard. Con Dorsey, Sinatra grabó varios discos más y comenzó a saborear la popularidad, pero las desavenencias entre ellos propiciaron que el cantante abandonase la banda en 1942 con una estricta cláusula de rescisión que le otorgaba a Dorsey el 43% de los beneficios de Frank de por vida, un yugo del que Sinatra se deshizo años después.

A finales de 1942, «La Voz», como ya se le apodaba, participó como estrella invitada en un espectáculo de la orquesta de Benny Goodman en el Teatro Paramount de Nueva York y descubrió que se había convertido en el ídolo de la juventud, sobre todo, de las quinceañeras, que lo perseguían y asediaban de una manera inusual para la época.

En apenas un año, su fama se disparó: fichó por la Columbia Records para la música y por la RKO para el cine, fue portada de la revista «Life» y empezó a cobrar un millón de dólares al año. En 1944, el mismo año en el que nació su segundo hijo, Frank Jr., comenzó a emitirse por radio el programa «The Frank Sinatra's Show», que estaría en antena 14 años. Había debutado en el cine en 1941 con «Las Vegas nights», pero no tuvo éxito hasta tres años después, cuando hizo con Gene Kelly la exitosa «Levando anclas». Su vida profesional no podía ser mejor, pero Frank y Nancy pasaban por una grave crisis. Mujeriego empedernido, el cantante no ocultaba sus romances con toda mujer que se le pusiera a tiro. Nancy, con la que en 1948 tuvo a su tercera hija, Tina, sufría en silencio las juergas de su díscolo cónyuge, pero sabía que siempre regresaba a casa. Hasta que un día se cruzó en la vida del cantante la escultural Ava Gardner. Aunque a la bellísima actriz Sinatra le pareció un tipo «arrogante, engreído y prepotente», no tardaron en iniciar una relación apasionadamente violenta.

Ava Gardner, un amor apasionado y violento

Aquella vez, Sinatra no volvió con con Nancy y el 7 de diciembre de 1951, tras obtener el divorcio pese a la negativa inicial de su mujer, el cantante se casó con Ava. La relación se convirtió en un amor loco: tanto podían pasarse días enteros encerrados en la habitación como gritarse como salvajes. A los celos enfermizos de Frank se añadió la rotunda negativa de la actriz a ser madre. Tras abortar en dos ocasiones, la pareja se divorció en 1957 coincidiendo con el momento más bajo de la carrera de Sinatra. Sus películas no gustaban y sus canciones se habían quedado antiguas. Cuando expiró su contrato con Columbia Records, nadie quiso ficharle.

En 1953, Sinatra se obsesionó por conseguir un papel en la película de Fred Zinnemann «De aquí a la eternidad» y lo consiguió. Su actuación le valió el Oscar al Mejor Actor Secundario. En los dos siguientes años protagonizó 11 películas y estuvo nominado como mejor actor por «El hombre del brazo de oro» (1955). Fichó por Capitol Records, que relanzó su carrera, y la cadena ABC, lo contrató para conducir el televisivo «The Frank Sinatra's show».

En esa época el cantante fraguó su amistad con otros artistas como Sammy Davis Jr., Dean Martin, Peter Lawford y Joey Bishop con los que formó la «Rat Pack» («pandilla de ratas», nombre con el que la actriz Lauren Bacall bautizó al grupo de juerguistas. Además de con Bacall (con la que estuvo a punto de casarse), se le relacionó en esa época con Judy Garland, Kim Novak, Lana Turner, Marilyn Maxwell, Marlene Dietrich y Zsa Zsa Gabor, entre otras.

Cansado de luchar contra los productores de Capitol Records, que, según su criterio, le imponían unas canciones y una forma de grabar que no le gustaban, consiguió anular el contrato y creó su propia productora: «Reprise» e inició una exitosa carrera como empresario. En los años 60 ya era millonario gracias a sus cuatro compañías discográficas, sus productoras de cine y televisión, sus acciones en la radio, sus inversiones inmobiliarias y sus negocios de juego en Las Vegas y el Lago Tahoe. Entre sus producciones se cuentan la gala de investidura de John F. Kennedy, en 1961, o el mítico programa televisivo en el que actuó con Elvis Presley, que cobró 100.000 dólares por 10 minutos de actuación.

Relaciones con Marilyn Monroe y con la Mafia

En la década de los años 60, a Sinatra se le relacionó con Marilyn Monroe y Juliet Prowse, una bailarina de 26 años con quien anunció que iba a casarse, aunque luego el compromiso se suspendió. Pero había otras «relaciones» que preocupaban más a la justicia y, en 1963, tuvo que testificar ante el Consejo de Control del Juego del Estado de Nevada, que había presentado cargos contra él por haber alojado en uno de sus hoteles al mafioso Sam Giancana. Sinatra decidió renunciar a su licencia de juego y a los beneficios de sus casinos de Las Vegas. A finales de ese mismo año, se llevó otro enorme susto cuando tres hombres secuestraron a su hijo. Se lo devolvieron 54 horas después, sano y salvo.

Matrimonio fugaz con la jovencísima Mia Farrow

A punto de cumplir los 50 años, Frank conoció a la actriz Mia Farrow, de 19, y en julio de 1966, la pareja se casó. Sin embargo, el matrimonio se rompió a los 13 meses cuando, al parecer, él quiso prohibirle que participara en la película «La semilla del diablo».

A finales de los 60, Sinatra empezó a padecer la enfermedad de Dupuytren, una disminución del tejido muscular de la mano derecha por la que necesitó ser operado en 1970. Ese mismo año, la Comisión Investigadora del Estado de Nueva Jersey volvió a interrogarle en relación a su posible vinculación con la Mafia, pero el cantante lo negó todo y, pocos meses después, aparecía como el principal apoyo de Ronald Reagan, candidato a gobernador de California. Seis años después, Sinatra era fotografiado a la salida de un concierto junto a rostros conocidos del crimen organizado, como Jimmy Fratianno o Carlo Gambino. Extremadamente leal con sus amigos, sus pasiones tenían que ver con el juego, la buena mesa, la ropa exquisita y el lujo.

En el terreno sentimental, Sinatra conoció en 1974 a la también actriz Barbara Marx, esposa del pequeño de los Hermanos Marx, con la que se casó dos años después. Vivieron una relación de altibajos, pero no se separaron. En los años 70, y sobre todo en los 80, «La Voz» recorrió el mundo con una gira de macroconciertos. A finales de la década, cuando rondaba los 75 años, su memoria empezó a fallar y las cataratas que tenía no le permitían ver bien las pantallas gigantes en las que su equipo le ponía las letras. En 1993, tras 10 años sin grabar un disco, «La Voz» se metió en el estudio para crear «Duets», un álbum de versiones  de su repertorio más popular interpretadas junto a otras estrellas como Bono, de U2, Julio Iglesias o Liza Minelli. El disco llegó a número uno de las listas. Luego, grabó «Duets II».

Tras recibir un Grammy a toda su carrera, el 25 de febrero de 1995 ofreció el postrer concierto de su vida. La última canción que cantó fue «Lo mejor está aún por llegar». Enfermo de cáncer, Sinatra sufrió un ataque al corazón que acabó con su vida el 14 de mayo. Murió en Los Ángeles, a los 82 años, dejando una herencia de más de 180 millones de euros que agravaría aún más la mala relación entre su esposa y sus hijos.



sábado, 5 de febrero de 2022

Harrison Ford: El "héroe" de Hollywood

 



Harrison Ford nació el 13 de julio de 1942 en Chicago. Su padre, Christopher Ford, fue un ex actor y publicista de origen católico-irlandés y su madre, Dora Nidelman, una ex actriz radiofónica de origen judeo-ruso. Su infancia transcurrió en el seno de una familia de clase media, sin ninguna ostentación.

Aficionado al cine junto con su hermano, Terence

De pequeño le encantaba escuchar las historias de su abuelo, un ex comediante de vodevil y, junto a su hermano Terence iba mucho al cine, siendo "Bambi, de Walt Disney, la primera película que le marcó. Este "hobby" aumentó a medida que empezó a salir con chicas ya que "las salas de cine eran los mejores lugares para ir con ellas, eran oscuras, baratas y pasábamos buenos momentos", explicó, una vez convertido en estrella. En la escuela fue un alumno normal y corriente y, a diferencia del resto de sus compañeros, jamás perteneció a ninguna pandilla, no se metía en problemas y era un chico muy educado.

Solitario, introvertido y tímido con las chicas

Aquella personalidad solitaria e introvertida le marcó durante algunos años, hasta que se inscribió en los Boy Scouts de América, donde participó en todo tipo de actividades. En el instituto prosiguió con su carácter reservado, a duras penas hablaba con las chicas, pero poco a poco se fue abriendo y participando en la asociación de alumnos, acudía a las clases de gimnasia, al Club del Ferrocarril y, de tanto en tanto, ejercía como locutor en la emisora de de la escuela. Tras graduarse en 1960, a los 18 años, se matriculó en Literatura Inglesa y Filosofía en Ripon, una pequeña universidad de Wisconsin. "Era una persona muy perezosa, me costaba abrir un libro, siempre tenía la sensación de estar al borde del fracaso y carecía de ambición. No me interesaba nada lo que enseñaban", así que, al no sacar adelante su tesis sobre el dramaturgo Edward Albee, abandonó la universidad pocas semanas antes de su graduación. Sin embargo, no todo fue tan negativo, ya que durante sus estudios se enamoró de su compañera Mary Marquardt: "Éramos dos jovenes alocados, en aquel momento creíamos que no había ningún problema en la vida que un chico y una chica sinceramente enamorados no pudieran solucionar", decía de esa época. Tras dejar los estudios y pese a su timidez, se matriculó en un curso de arte dramático. Le daba terror enfrentarse al público, pero le fue pillando el tranquillo a la actuación y ésta se convirtió en su pasión. En esa época se sacó el carnet de conducir y, debido a su poca experiencia, tuvo un accidente de coche que le dejó una cicatriz en la barbilla que nunca se arregló con cirugía estética. Tras casarse con Mary en 1964, dejaron Wisconsin para instalarse en Los Ángeles, en busca de una nueva oportunidad.

Camarero, vendedor de yates y ebanista

En aquella época había miles de actores buscando su primera oportunidad, así que Harrison, para llegar a final de mes, tuvo que trabajar como camarero, vendedor de yates, pizzero, aprendiz de contable en unos grandes almacenes y ebanista. Tras intervenir en una modesta producción local, le gestionaron una entrevista con un cazatalentos de los estudios Columbia y consiguió un contrato de siete años por 150 dólares semanales. Su primera película fue "Ladrón y amante" (1966), a la que siguieron otras con papeles insignificantes. En 1967, enfadado, rescindió su contrato y entró en la nómina de la Universal. Empezó a intervenir en series tan populares como "El virginiano" o "Kung Fu", pero las cosas no marcharon como el esperaba y se planteó dejar de ser actor para mantener debidamente a sus dos hijos, Benjamín (nacido en 1968) y Williard (1969). Dedicó gran parte de su tiempo a estudiar carpintería y le llovieron un montón de ofertas. "Siempre he tenido una gran habilidad con las manos y me alegré enormemente cuando el músico Sergio Mendes me llamó para que le reconvirtiera un antiguo garaje en un estudio de grabación. A partir de ese momento me llamaron muchísimas personas para que arreglara su casa y empecé a ganar mucho más dinero como carpintero que como actor", ha admitido. Entre esos clientes y amigos estaba un director de cine llamado Fred Roos, que no dudó en poner su nombre entre las decenas de aspirantes a participar en "American Graffiti" (1973), realizada por un entonces desconocido director llamado George Lucas, con el que entabló una sólida amistad. Una de las anécdotas más divertidas de su carrera ocurrió en esa época, "ya que la actriz Sally Kellerman me contrató para que hiciera unas reformas en su casa, pero me llamó Lucas para incorporarme al rodaje y no fui a casa de Sally. Cuando me la encontré años después me dijo que todavía estaba esperando a que fuera a hacerle aquella reparación. No sé, tal vez me anime algún día...".

"American Graffiti", su primer gran éxito

Para sorpresa de todos , "American Graffiti" se convirtió en un gran éxito y la carrera de Harrison empezó a despegar. Compró una casa más grande  y confortable para su familia, con la que salía a comer a orillas del Pacífico y, de tanto en tanto, montaban excursiones los fines de semana. Sin embargo, meses después las ofertas empezaron a escasear, tenía la moral por los suelos y pensó en volver a la carpintería. Por fortuna, la suerte volvió a cruzarse en su camino. Lucas estaba preparando una película de ciencia ficción, "La guerra de las galaxias. Episodio IV. Una nueva esperanza" (1977), pero uno de los actores tuvo un accidente de coche y llamó a su amigo Harrison para dar vida al capitán Han Solo.

Éxito profesional y crisis de su matrimonio

Este personaje le reportó 650.000 dólares y fue su plataforma a la fama, ya que la película se convirtió en objeto de culto en todo el mundo. Sin embargo, su éxito profesional coincidió con una gran crisis en su matrimonio, que terminó en divorcio en 1979. "Ninguno de los dos tuvo la culpa de la separación y nos empezamos a preocupar por nuestros hijos, ya que no queríamos que sufrieran", ha explicado. Tras protagonizar "La guerra de las galaxias. Episodio V. El imperio contraataca", Steven Spielberg le llamó para hacer de Indiana Jones en "En busca del arca perdida" (1981), que aún sigue siendo una de las películas más taquilleras de la historia. Aquel papel (al que había renunciado Tom Selleck porque tenía que protagonizar la serie "Magnum") le cambió la vida en dos sentidos: por un lado, se convirtió en la estrella más grande de todos los tiempos y Spielberg le presentó a su futura mujer, Melissa Mathison, guionista de "E.T.". La pareja se casó en marzo de 1983 y, en palabras del actor, "aquella unión era perfecta ya que los dos nos dedicábamos al mundo del cine y podíamos entender todos nuestros problemas". Junto a ella encontró nuevamente la estabilidad sentimental. No les gustaba frecuentar las fiestas y se compraron una gran mansión cerca de Hollywood a donde invitaban a sus amigos. Tras hacer "Blade Runner" (1982), protagonizó "La guerra de las galaxias, episodio VI. El retorno del Jedi" (1983), al año siguiente "Indiana Jones y el templo maldito" y, en 1985, "Único testigo", que le valió su primera nominación al Oscar. En 1987, nació su tercer hijo, Malcolm y, a los cuatro años, su hija Georgia.

El nombre de Ford empezó a cotizar bien alto y, siendo consciente  de que varias de sus películas estaban entre las más taquilleras de la historia, exigió un aumento de salario. Así, en poco más de 20 años, había pasado de ganar 150 dólares semanales a cobrar 12 millones y medio de dólares por "Presunto inocente" (1990), 22 millones por "Air Force One" (1997) o un millón de dólares por minuto por "K-19" (2002). Es decir, 25 millones de dólares más un 20% de la recaudación de taquilla.

Unido a la joven actriz Calista Flockhart

En el 2003, anunció que protagonizaría la última entrega del superhéroe de aventuras Indiana Jones y, al año siguiente, después de 21 años de matrimonio, se separó de Melissa. El acuerdo de divorcio fue multimillonario y, a pesar del dolor de esta decisión, enseguida encontró consuelo en Calista Flockhart, protagonista de Ally McBeal y 22 años más joven que el actor. En los últimos años, la pareja pasea por todo el mundo su amor y, según se ha comentado, tiene intención de adoptar al hijo  de ésta, Liam. "Calista no solo está criando un hijo de 5 años, sino también otro de 65. No es que me sienta así, pero ella piensa que todavía lo soy. Es una mujer excepcional, con ella estoy pasando algunos de los mejores momentos de mi vida y me encantaría trabajar con ella porque es una actriz de gran talento", confesaba el autor que se considera un hombre normal y corriente. En lo político es un demócrata acérrimo y un luchador incansable por la conservación del medio ambiente.

Un rancho, aviones, helicópteros y motos

Aunque hace más de dos décadas, 1998, fue elegido por la revista "People" el hombre vivo más sexy del mundo, sigue siendo bastante tímido, es muy celoso de su vida privada, le enloquece jugar con sus nietos y no le gusta la ostentación. Gran parte de su fortuna la ha invertido en la compra de propiedades inmobiliarias, entre ellas, un rancho de 3,2 kilómetros cuadrados en Jackson (Wyoming), valorado en 30 millones de euros y que considera como su hogar. Cede cerca de la mitad de sus tierras al Jackson Hole Land Trust con fines de conservación de la naturaleza. Obtuvo su licencia de piloto privado en 1996 y extendió su práctica, más tarde, al pilotaje de hidroaviones monomotor y de helicópteros. Posee media docena de aviones y varios helicópteros que pilota él mismo y con los que ayuda en tareas de rescate. El 23 de octubre de 1999 fue víctima de un accidente de helicóptero durante un vuelo de entrenamiento de rutina sobrevolando el lago Piru, cerca de Santa Clarita en California. Durante una práctica de autorrotación, pierde altitud y se estrella violentamente contra el suelo. Ni él, ni su instructor resultan heridos de gravedad. Durante una entrevista televisiva en el programa Inside the Actor's Studio le preguntaron sobre el suceso, y él respondió simplemente: «Lo rompí». Tiene una flota de coches de lujo de coleccionista, unas cuantas Harley Davidson con las que se pierde por las carreteras de su país, una impresionante bodega de carísimos vinos y una colección de arte del siglo XIX valorada en 12 millones de euros.

En 2008 se estrenó en todo el mundo "Indiana Jones y el reino de la calavera de Cristal -con Cate Blanchett y John Hurt y dirigida por Steven Spielberg- en la que el héroe tiene la misión de encontrar un cráneo de cristal y evitar que caiga en manos de agentes soviéticos que quieren utilizarlo con fines siniestros.  

Crossing Over, se estrenó en marzo de 2009; en ella desempeña el papel del juez Max Brogan y comparte protagonismo con Ray Liotta y Ashley Judd. Este filme nos muestra a inmigrantes de diferentes nacionalidades que se esfuerzan en conseguir un estatus legal en Los Ángeles. Trata sobre las fronteras, la falsificación de documentos, el asilo, la naturalización y el choque de culturas.

En 2020 protagoniza The Call of the Wild, película de aventuras que combina imagen real y animación por computadora basada en la novela de 1903 del mismo título escrita por Jack London.

El oficio de actor, según él, no es nada más que un simple «curro» y que no tiene vocación de hacer feliz al espectador sino más bien ayudarlo a ser más altruista.

Contrariamente a sus comienzos, cuando reprochaba a los productores que no le permitían expresarse lo suficiente, él se califica de «servidor de la historia» e interpreta lo que se le dice. No se considera a sí mismo como una estrella, sino como alguien que tuvo mucha suerte al inicio de su carrera y todavía más para estar siempre en lo alto de la cartelera.

Contrariamente a la opinión que Ford tiene de sí mismo, el realizador Mike Nichols manifestó que le consideraba como «el Ferrari de los actores».

Lauren Bacall: Mito del cine

 


Betty Joan Perske nació el 16 de septiembre de 1924 en Nueva York. Fue la única hija del matrimonio de inmigrantes judíos de clase media formado por William. vendedor, y Natalie, secretaria. Sus padres se divorciaron cuando Betty tenía 5 años, por lo que la pequeña se fue a vivir con su madre a un moderno apartamento del barrio de Harlem. Después, el contacto con su padre desapareció por completo y madre e hija se mudaron a otro lugar más confortable en Manhattan.

Fascinada por las estrellas de Hollywood

Betty jamás sufrió privaciones económicas, pero tampoco tuvo posibilidad de caprichos. Estudió en el internado para niñas Highland Manor, donde practicó deportes como la natación, el baloncesto o el béisbol. Poco después se matriculó en la escuela de secundaria Julia Richmand High School y los domingos por la mañana acudía a la New York School of the Theatre. El teatro y las estrellas del cine le fascinaban y su admiración por Bette Davis la llevó a matricularse en la American Academy of Dramatic Arts, debutando en Broadway en 1942.

Su primera gran desilusión llegó cuando la American Academy no le concedió una beca para seguir estudiando y Betty tuvo que dejar sus estudios para buscar trabajo. Encontró empleo como acomodadora en un cine al tiempo que entraba en la agencia de modelos de Harry Conmover. Con 174 cm de altura, pelo largo y rubio, facciones angulosas y mirada penetrante, sus rasgos no pasaron desapercibidos. Apareció en la portada de la revista Harper's Bazaar y captó la atención de la esposa de Howard Hawks, que convenció a su marido para que la contratara como protagonista femenina de su película "Tener o no tener" (1944), en la que diría una de las frases más conocidas de la historia del cine: "Conmigo no tienes que fingir. No tienes que decir nada. Si me necesitas, silba. Sabes silbar ¿no? Solo tienes que juntar los labios y soplar. Y acudiré a tu llamada". En el rodaje conoció a Humphrey Bogart. Pese a su fama de hombre duro y juerguista, Betty -a la que habían puesto el nombre artístico de Lauren Bacall- supo llevarle a su terreno. Ambos se enamoraron, pero tuvieron que  mantener su relación de forma clandestina, ya que el actor seguía casado con su tercera esposa, Mayo Methot. Finalmente, consiguió el divorcio y, pese a la diferencia de edad -Lauren tenía 21 años y Bogart 44- se casaron en 1945. A partir de entonces, formaron una de las parejas cinematográficas más glamourosas. Juntos protagonizaron otros tres clásicos del cine negro: "El sueño eterno" (1946), "La senda tenebrosa" (1947) y "Cayo Largo" (1948). "Bogie era muy fuerte, amable, sentimental y romántico. Tenía un fuerte carácter, un gran sentido del honor y no toleraba las mentiras. Reunía todas las cualidades que le gustaban a mi madre en un hombre. No tuvimos un matrimonio perfecto, discutíamos, él bebía y cuando me casé yo era una cría, no tenía experiencia con los hombres, pero le amaba", afirma la actriz siempre que le preguntan por su marido. Con él tuvo dos hijos: Steve, nacido en 1949, y una niña, Leslie, en 1952, que sería el ojito derecho del famoso actor. La familia se mudó a una enorme mansión, donde pudieron ejercer de padres amorosos -apenas acudían a las fiestas de Hollywood- y cuidarse de la marcha de sus carreras.

Una comedia junto a la sexy Marilyn Monroe

En 1953, Lauren Bacall aceptó trabajar en su primera comedia, "Cómo casarse con un millonario", junto a la sex symbol del momento, Marilyn Monroe. Pero, cuando estaba en la cúspide de su carrera y se sentía más enamorada que nunca de Bogart, el actor falleció en 1957 a consecuencia de un cáncer de garganta. Tras incinerar sus restos mortales, intentó esparcir las cenizas de su esposo en el océano desde su velero, el "Santana", pero en aquel momento las leyes lo prohibían y fue enterrado en Forest Lawn, el mismo cementerio donde ahora descansa Michael Jackson. Para superar la tristeza se volcó en el trabajo y vivió un romance con Frank Sinatra: "Empecé a sentirme como una adolescente frívola, necesitaba sus llamadas, quería verle. mitigaba mi soledad, pero sabía que era imposible un futuro sólido con él porque era muy mujeriego". Tras cuatro años de viudez se casó con el también actor Jason Robards, un bebedor empedernido que le trajo un sin fin de problemas, pero al que adoraba cuando estaba sobrio y con quien tuvo a su último hijo, Sam, en 1961.

Vecina de John Lennon en el edificio Dakota

Hizo realidad su sueño de trabajar con Paul Newman en "Harper, investigador privado" (1966) y con Ingrid Bergman en "Asesinato en el Orient Express" (1974). Por aquel entonces ya se había divorciado de Jason y vivía lujosamente en un gran apartamento en el célebre edificio Dakota, lugar en el que unos años más tarde asesinarían a John Lennon. "Yo estaba en casa y oí un ruido extraño, pensé que un coche había tenido un problema, pero luego me enteré de que le habían disparado. Fue algo terrible y conmovedor", confesaría la actriz años después a una amiga.

A lo largo de su vida, Lauren Bacall, que tiene fama de tacaña, siempre ha hecho gala de su templanza, de su fuerte personalidad y de mantener una prudencial distancia de sus admiradores. Cansada cada vez más de buscar papeles interesantes para el cine, la actriz seleccionaba con cuidado sus guiones y, cuando no trabajaba, disfrutaba de la compañía de sus nietos o asistía a fiestas sociales. En 1997 obtuvo su primera candidatura al Oscar por "El amor tiene dos caras", pero Juliette Binoche le arrebató la codiciada estatuilla y las cámaras de televisión certificaron la gran decepción de Lauren. A pesar de ello, se sentía reconocida en lo profesional, porque años antes había ganado dos premios Tony -prestigioso galardón teatral- por las obras "Aplauso" (1970) -durante las representaciones se enamoró de Len Cariou- y "La mujer del año" (1981). Con el paso de los años se volvió mucho más crítica y no soportaba el comportamiento de las estrellas: "Están más preocupadas por la cirugía estética y por el modelito que usarán en la alfombra roja que por trabajar con esfuerzo y demostrar que tienen talento y que valen. Me parece patético".

Durante el rodaje de "Dogville" (2003) trabajó junto a Nicole Kidman, que se encontraba muy deprimida por su entonces reciente ruptura con Tom Cruise. Lauren la consoló. "Este chico está medio loco. La había dejado por Penélope Cruz o alguna   estupidez así y me cuesta entender el comportamiento que tiene en los últimos años. Es inapropiado, vulgar e inaceptable utilizar tu vida privada para vender algo".

Autora de dos libros autobiográficos

Su nieta le convenció para ir al cine a ver "Crepúsculo", diciéndole que era la mejor película de vampiros del cine. Al acabar, comentó: "Quería pegarle con un zapato en la cabeza, pero no quiero que después escriba un libro sobre mí (sonríe). Acto seguido le regalé el dvd de "Nosferatu", la obra maestra de Murnau y le dije: "Eso sí que es un film de vampiros". Ha plasmado su vida de mito de Hollywood en dos autobiografías, "por mí misma" (1978) y "Ahora" (1994).

Lauren Bacall seguía siendo considerada como un mito del cine clásico y con 88 años participó en filmes, siendo el último The Walker, el cual fue presentado en el Festival de Cine de Berlín.

Fue premiada con un Óscar honorífico a su carrera en 2009.

La mañana del 12 de agosto de 2014 a los 89 años, fallece en su casa como consecuencia de un derrame cerebral.