miércoles, 4 de febrero de 2026

Quino: Creador de Mafalda

 


Joaquín Salvador Lavado Tejón nació el 17 de julio de 1932 en Mendoza (Argentina). Fue el tercer hijo de unos inmigrantes republicanos malagueños que cruzaron el Atlántico en busca de fortuna. Su padre fue encargado de un bazar y su madre, ama de casa. Para diferenciarlo de su tío Joaquín, pintor y dibujante publicitario, empezaron a llamarle Quinito y luego Quino, que sería su nombre profesional. Siendo niño estuvo muy influenciado por sus tíos maternos, todos dibujantes, y por su abuela comunista, que le inculcó la importancia de la pintura, la música y la cultura en general. Los Lavado vivían en una casita con un patio bastante grande donde Quino se pasaba las horas jugando. No salía nunca, era un niño solitario y taciturno porque debido a su acento andaluz le costaba hacer amigos. Además, no deseaba crecer porque le daba miedo el mundo exterior, de ahí que no quisiera ir a la escuela, pero su madre le obligó.

Perdió a ambos padres siendo un adolescente

Recuerda que aprendió a dibujar a los 3 años "cuando una noche mis padres se fueron al cine y llamaron a mi tío Joaquín para que nos entretuviera a mis hermanos y a mí. Como no había televisión en esa época, él no encontró mejor idea que empezar a hacernos dibujos". En 1945, falleció su mamá de cáncer y, ese mismo año, se matriculó en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Cuyo, que abandonó tres años después, al morir su padre a causa de un infarto. "Recién entraba en la adolescencia y esas muertes me hicieron sentir como traicionado. Durante bastantes años viví agobiado por el luto", recuerda.

A partir de ahí quiso dedicarse al dibujo humorístico y, en 1950, vendió su primera historieta para una tienda de sedería, pero al año siguiente sufrió una gran desilusión cuando viajó a Buenos Aires pero no vendió ninguno de sus dibujos a los periódicos y revistas de la capital. "Dibujaba muy mal, tanto que hasta yo me daba cuenta. Pese a haber ido a la Escuela de Bellas Artes mi evolución fue muy lenta. Me decían que las ideas eran buenas, pero que para tener un dibujo pasable aún me faltaba mucho tiempo". Después de haber hecho la mili, en 1957, notó que su dibujo había mejorado. Decidió volver a probar suerte en Buenos Aires, pero aquellos primeros intentos no le fueron bien y su hermano mayor le tuvo que ayudar económicamente. Estaba ya casi desesperado cuando la revista de política y cultura "Esto es" le compró una primera serie de sus dibujos. Posteriormente, sus creaciones aparecieron en "Vea y Lea", "Leoplán", "Damas y Damitas", "TV Guía" y "Atlántida", entre otras publicaciones.

En 1963, editó su primer libro recopilatorio, "Mundo Quino", y su amigo Miguel Brascó le dijo que una agencia de publicidad estaba buscando a alguien que creara una historieta para Siam, una heladería muy conocida en Argentina. Los dueños querían una familia que usara unos electrodomésticos llamados Mansfield, por lo que los nombres de los personajes tenían que empezar por "M".

Una niña irreverente, antisistema y antisopa

Mientras veía la película "Dar la cara" se dio cuenta de que en una de las escenas había una bebé en la cuna: "Qué linda la niña, ¿cómo se llama? Mafalda". Así nació una de las tiras más famosas del siglo XX, protagonizada por una niña irreverente, contestona, antisistema, criticona y decididamente contestataria que odia la sopa, le encantan los Beatles y el Pájaro Loco y que hacía de las suyas junto a su hermano Guille y sus amiguitos Susanita, Miguelito, Manolito, Libertad y Felipe. "Mafalda" sigue tan joven como siempre, se ha editado en más de un centenar de países y ha sido traducida a más de 30 idiomas como el francés, italiano, chino, alemán o griego.

Para crear a estos dibujos se inspiró en figuras geométricas para que fueran más fácilmente reconocibles: Mafalda era una especie de círculo; Manolito un cuadrado; Felipe un triángulo; Susanita un óvalo... Todos ellos critican de forma ácida y cínica el abuso del poder, la obsesión del dinero o la corrupción política. Al final, la campaña no se llevó a cabo, pero Quino decidió conservar varias tiras para una posible publicación. Así, a principios de septiembre de 1964, aparecieron en "Gregorio", un suplemento de humor de la revista "Leoplán", las primeras tiras de Mafalda y, a finales de ese mismo mes, el semanario "Primera Plana" empezó a publicarlas. En 1965, el diario "El Mundo" se hizo carga de la tira, al año siguiente apareció la primera recopilación en un libro y, el 22 de diciembre de 1967, la historieta se interrumpió debido al cierre del periódico. El 2 de junio, Quino volvió a reanudar la tira en "Siete días" y viajó a Europa para promocionar a su "hijita".

Aquel contacto con el viejo continente hizo que, a partir de finales de los 70, pasara gran parte de su vida entre las ciudades de Barcelona, Milán, Madrid, Londres o París. En 1970, "Mafalda" se publicó por primera vez en España y, el 25 de junio de 1973, después de dos años meditando la idea, Quino dejó de dibujar nuevas aventuras de esta criatura inconformista. Uno de sus más grandes admiradores es el eminente escritor y filósofo italiano Umberto Eco, que define a Mafalda como "una contestataria, una verdadera heroína rebelde que rechaza al mundo tal cual es. Sólo tiene una única certeza: no está conforme". Aunque pase el tiempo y viendo cómo ha evolucionado la sociedad, Quino es consciente de una cosa: "Mafalda siempre se pregunta: ¿Por qué los adultos piden a los niños que sean buenos si ellos hacen lo contrario?"

No se ha vanagloriado de que escritores consagrados como Gabriel García Márquez o Julio Cortázar hayan hablado de él, pero se llena de orgullo cuando asegura que "lo que realmente me satisface es que una madre me cuente que su hijo le cogió gusto a leer gracias a Mafalda. Lo demás, son anécdotas". Y de éstas, tiene algunas: "Durante la elección del Papa, en el cónclave, un cardenal habló de Mafalda. ¡Lástima que saliera Ratzinger!".

Alicia, su mujer desde hace más de 50 años

A lo largo de toda su carrera ha contado con el inestimable apoyo de su mujer, Alicia Colombo, con quien se casó en 1960 y que es la encargada de administrarle el dinero "porque soy un auténtico desastre". A pesar de su felicidad estable, nunca han tenido hijos. "Lo decidimos de mutuo acuerdo. Primero, porque cuando nos casamos no teníamos dinero, mi casa era muy pequeña y no habría podido trabajar con niños corriendo alrededor. Y, además, sólo de pensar que se me podría enfermar un hijo me entraba una desesperación... Hubiera sido un desastre como padre, le hubiera malcriado y, claro, a mi esposa tampoco le interesó mucho".

Le apasiona el cine de autor como Kiarostami o Kaurismaki, es un lector acérrimo de los clásicos, seguidor de los Beatles, adora todo lo que tenga que ver con el Mediterráneo y, curiosamente, a pesar de ser argentino, detesta profundamente el fútbol.

Una escultura de Mafalda en San Telmo

Con más de 50 años de trayectoria, ha publicado numerosos libros de humor como "¡A mí no me grite!" (1972), "Bien, gracias, ¿y usted?" (1976), "Ni arte ni parte" (1981), "Gente en su sitio" (1986), "Potentes, prepotentes e impotentes" (1989), "Yo no fui" (1994) y "¿Quién anda ahí?" (2012). En los últimos años visita los festivales más famosos del mundo, acude a importantes conferencias, concede entrevistas para revivir a su criatura más famosa y se relaja viajando a países exóticos. En el 2009, inauguró en el barrio de San Telmo una escultura de Mafalda, que es una de las más visitadas de Buenos Aires. Nacionalizado español aunque sin dejar de ser argentino, Quino celebró su 80 cumpleaños con la inauguración de un museo dedicado al cómic en Buenos Aires, en el que su "hija" sopofóbica tiene lugar preferente.

Quino falleció el 30 de septiembre de 2020, tras estar internado a causa de un accidente cerebrovascular a los 88 años, un día después de haberse cumplido cincuenta y seis años de la primera publicación de su tira más emblemática, Mafalda.


lunes, 2 de febrero de 2026

Daniel Day-Lewis: Actor ganador de 3 Oscar

 


Daniel Michael Blake Day-Lewis nació el 29 de abril de 1957 en Londres (Inglaterra). Fue el segundo hijo del matrimonio formado por el laureado poeta Cecil Day-Lewis y la actriz Jill Balcon, hija de sir Michael Balcon, director de los estudios Ealing y uno de los hombres más importantes en la historia del cine británico. A los pocos meses de su nacimiento, la familia se mudó a Greenwich, donde Daniel creció bajo la sombra protectora de su hermana mayor, Lydia Tamasin. Los dos hermanos estaban muy unidos, jugaban al aire libre, creaban sus propias obras de teatro, se inventaban personajes y navegaban en los lagos cercanos a su hogar. Daniel siempre ha recordado con nostalgia los veranos en Irlanda, tierra de su padre, donde montaban a caballo a orillas de la playa y donde vivió su primer amor. Aquella infancia idílica quedó truncada por el débil estado de salud de su padre, hospitalizado en diferentes ocasiones a causa de varios ataques al corazón, por lo que la idea de la muerte influyó en gran medida en el pequeño Daniel.

Internado en un colegio de férrea disciplina

Su origen irlandés, judío y de clase alta propició que la relación con sus amigos fuera difícil. No encajaba en el grupo y tuvo que cambiar su acento y su forma de ser. Muy pronto se rodeó de malas compañías y se convirtió en un chico rebelde: faltaba a clase, fumaba, bebía y participaba en peleas y pequeños robos. Por este motivo, sus padres le internaron en Sevenoaks, en Kent, un exclusivo colegio con una férrea disciplina que el joven Daniel odió desde el principio. Pero allí descubrió sus dos grandes pasiones: la actuación y la carpintería. Al poco, ingresó en otro internado, Bedales, en Petersfield, donde estaba su hermana y aquello cambió su vida. El director John Schlesinger estaba rodando "Domingo, maldito domingo" y Daniel, con 14 años, consiguió un papel como extra por el que cobró cinco libras diarias. Aquello le motivó, se involucró en el teatro del colegio, participó en la elaboración de los decorados y el vestuario e incluso logró que su padre fuera a verle una vez. Unos meses después, Cecil murió de cáncer y Daniel cayó en una gran depresión. Empezó a sufrir migrañas, le recetaron calmantes y los tomó en tal cantidad que llegó a sufrir alucinaciones. Las autoridades creyeron que era un drogadicto, le encerraron en una habitación de una institución pero, al poco, le dejaron salir "porque hice una de mis mejores actuaciones al interpretar a una persona sana y con juicio", confesaría años después.

En 1974, las cosas empezaron a ir mejor. Inició una relación sentimental con Sarah Campbell que duraría 10 años, dejó Bedales en 1975, olvidó momentáneamente la actuación, se decantó por la ebanistería e hizo una solicitud en una escuela especializada donde fue rechazado por falta de experiencia.

Un primer Oscar por "Mi pie izquierdo"

Entonces cambió de estrategia: le aceptaron en la Bristol Old Vic Theatre School y, durante los siguientes tres años, participó en innumerables producciones teatrales. "Mi padre ni me animó ni me desanimó porque nunca le dije que quería ser actor, pero mi madre y mi abuelo -productor de las primeras películas de Hitchcock- no me apoyaron demasiado porque ambos sabían que esta profesión no era una forma fácil de ganarse la vida". Aún así, siguió luchando por su sueño y obtuvo una colaboración en "Ghandi" (1982) y, posteriormente, intervino en "Una habitación con vistas" (1985) y en "Mi hermosa lavandería" (1985), con la que obtuvo un gran reconocimiento. Cuatro años más tarde, recibió su primer Oscar al Mejor Actor por "Mi pie izquierdo" y se convirtió en uno de los grandes "sex symbols" de la década, con lo que empezaron a llegarle guiones interesantes. Por aquel entonces inició una relación intermitente y tormentosa con la actriz francesa Isabelle Adjani, convirtiéndose en el centro de atención de los paparazzi franceses y americanos, algo que desagradaba profundamente al actor. "No me interesa saber lo que la gente piensa de mí, nunca me ha gustado exponerme en las revistas de cotilleo, detesto las murmuraciones y cuchicheos y espero que  se me respete", repite en cada una de las pocas entrevistas que concedió.

Daniel se compró una casa de campo en Irlanda huyendo de una Inglaterra marcada por el "thatcherismo" y una izquierda decepcionante. Allí pasó largas temporadas con Isabelle, aislado de la actuación, y creó un mundo paralelo al que muy pocos tenían acceso. En 1992, protagonizó "El último mohicano" y, al año siguiente, intervino en "La edad de la inocencia" y "En el nombre del padre", por la que volvió a ser nominado a la estatuilla dorada. Tras tener un fugaz romance con Wynona Ryder, se retiró del ajetreo de Hollywood, cansado de meterse en la piel de los personajes. Apostó nuevamente por el teatro, rechazó guiones importantes y fue fiel a su filosofía de hombre hermético, introvertido, solidario y con una especial sensibilidad. A principios de 1995, poco antes del nacimiento de su primer hijo, Gabriel Kane, fruto de su relación con Adjani, se rumoreó que Daniel había dejado a la actriz por fax, algo que ella negó posteriormente. Acto seguido, mantuvo breves romances con Julia Roberts, hecho que hirió profundamente a la intérprete francesa, y con su entrenadora personal Deya Pichardo. En 1996, mientras se preparaba para un papel en "Las brujas de Salem", acudió a casa del dramaturgo Arthur Miller, autor de la obra, y conoció a su hija, Rebecca. Tras aquel flechazo, la pareja se casó en secreto pocos meses después y se instalaron en Irlanda. Después de  protagonizar "The boxer" (1997), Daniel se retiró nuevamente del cine durante cinco años y en su tiempo libre devoró libros de James Joyce, recorrió con su motocicleta numerosos países, disfrutó de las películas de John Huston o Charles Laughton y se volcó en su matrimonio.

Aprendiz de zapatero en Florencia

En 1998, Daniel y Rebecca tuvieron su primer hijo en común, Ronan y, cuatro años más tarde, nació Cashel Blake. Con fama de excéntrico, tímido y nada dado a hablar de su vida privada, Daniel se trasladó junto con su familia a Florencia, donde trabajó como aprendiz de un zapatero a las órdenes de Stefano Bemer. Allí saboreó el anonimato y se permitió el lujo de rechazar guiones tan importantes como "El señor de los anillos". Además, como fan de Valentino Rossi, cogía su moto y recorría miles de kilómetros en busca de aventuras, como cuando visitó España y coincidió con la Vuelta Ciclista.

Admirador de Perico Delgado e Induráin

En Salamanca vio de cerca a sus ídolos, Indurain y Perico Delgado, pero no se atrevió a hablar con ellos. "Me apasiona el ciclismo y lo que hacía Induráin era algo increíble. Es un hombre íntegro y entregado a su profesión. Su retirada fue un momento muy triste para mí", recordó años después. Martin Scorsese logró rescatarle de su retiro para protagonizar en el 2002, "Gangs of New York", por la que fue nominado de nuevo al Oscar. Se retiró otros tres años para volver antes las cámaras bajo las órdenes de su mujer son el filme "La balada de Jack y Rose".

En 2012 protagonizó el largometraje Lincoln de Steven Spielberg, quien lo calificó como uno de "los más grandes actores" en cualquier etapa de la historia del cine. Day-Lewis pidió al director el tiempo de un año para la preparación de su personaje, leyó más de 100 libros sobre Lincoln y tuvo largas sesiones de maquillaje para obtener un aspecto similar. En febrero de 2013 ganó su tercer Óscar por el papel protagonista del presidente estadounidense Abraham Lincoln. Se convierte así en el primer hombre en conseguir tres Óscar al Mejor actor principal en toda la historia de la ceremonia.

El actor anunció que tomaría su clásico periodo de descanso, ahora de una duración de 5 años tras su participación en Lincoln antes de aparecer en otra película, se retiró a una pequeña granja en County Wicklow.

En enero de 2017 comenzó el rodaje de su última película en Inglaterra y Londres, bajo la dirección de Paul Thomas Anderson que ya lo dirigió en "Pozos de ambición", donde ganó el segundo de sus tres Oscar. La película se estrenó diciembre de 2017 con el nombre de Phantom Thread, fue nominado al Globo de Oro en la categoría de mejor actor dramático.Cinta en la que además está nominado a los Premios BAFTA en la categoría de mejor actor.

El 20 de junio de 2017, a la edad de 60 años, Daniel Day-Lewis anuncia que se retira de forma definitiva de la actuación. Así lo ha confirmado Leslee Dart, su representante, a Variety: "Daniel Day-Lewis ya no trabajará como actor. Él está inmensamente agradecido con todos sus colaboradores y a su público por todos estos años. Se trata de una decisión personal y ni él ni ninguno de sus representantes harán más comentarios al respecto", ha comentado Dart al mencionado medio de forma escueta.



jueves, 29 de enero de 2026

Patrick Swayze: Actor y bailarín de los años 80

 


Patrick Wayne Swayze nació el 18 de agosto de 1952 en Houston, Texas (EEUU). Fue el segundo de los cinco hijos del matrimonio de origen irlandés formado por Jessie Swayze, delineante, y Patsy Karnes, coreógrafa y profesora de baile. El ambiente artístico de su progenitora hizo que desde bien pequeño se aficionara a la música, el baile y el deporte, pero con el tiempo, Patrick reveló que su infancia no había sido tan idílica. "Mi madre no tenía piedad, siempre que todos sus hijos fuéramos perfectos. Mamá siempre nos hacía sentir que no valíamos nada y que, si hacíamos algo, debíamos ser los mejores. Tenía mucha rabia contenida porque no era feliz de la manera en que nos había criado", explicó.

Se enamoró de su mujer, Lisa, con solo 19 años

Estudió en cuatro escuelas -St. Rose of Lima Catholic School, Oak Forest Elementary School, Black Middle School y la Waltrip High School- en las que destacó en las disciplinas artísticas y deportivas, especialmente en ballet clásico, patinaje sobre hielo y fútbol. Fue una época difícil porque Patrick tuvo que soportar las pesadas bromas de amigos y vecinos que le tildaban de afeminado por practicar el baile. Aunque atractivo, nunca fue mujeriego y, con solo 19 años, se enamoró de Lisa, una chica de 15 que asistía a las clases de su madre. "Fuimos amigos mucho tiempo antes de llegar a ser amantes. Vivimos y dormimos juntos durante un año antes de que tuviéramos sexo. No fue fácil", explicaba Patrick con respecto a la que ha sido el amor de toda su vida. Una grave lesión de rodilla le obligó a abandonar una carrera como jugador de fútbol americano que se revelaba prometedora. Lejos  de deprimirse, en 1972 decidió dar un cambio radical a su vida y se mudó a Nueva York, la tierra prometida para miles de artistas que buscaban una oportunidad. Allí, Patrick completó su formación como bailarín profesional y empezó a trabajar en el Ballet Joffrey.

Debutó profesionalmente en algunos espectáculos de la Disney y, al poco, en el exitoso musical de Broadway, "Grease". Mientras su carrera avanzaba, el 12 de junio de 1975 se casó con Lisa Niemi, la preciosa chica rubia que ha sido su principal bastión en los peores momentos.

Su debut en la gran pantalla se produjo en 1979 con la película titulada "La fiebre del patín", que pasó sin pena ni gloria. Su gran oportunidad llegó en 1983 de la mano de Francis Ford Coppola con "Rebeldes", el filme que supuso también el descubrimiento de otros actores de la talla de Tom Cruise, Rob Lowe o Matt Dillon. Todo parecía sonreírle a nivel profesional, pero en lo personal estaba hundido en la miseria. Su padre había muerto poco antes del estreno de la película y Patrick empezó a beber desaforadamente. Fueron momentos muy duros para su mujer, que no conseguía convencerle para que pidiera ayuda, hasta que le dio un ultimátum: o ella o la botella. Patrick dejó la bebida y volvió al trabajo. En 1985, protagonizó la serie "Norte y Sur", que narraba la historia de la Guerra de Secesión Americana con un reparto de lujo formado por Elizabeth Taylor, David Carradine o Gene Kelly.

Un matrimonio muy unido que no tuvo hijos

En 1987, contra todo pronóstico, alcanzó la fama internacional gracias a "Dirty Dancing", en la que enamoró a millones de espectadoras de todo el mundo gracias a sus sensuales bailes con la co-protagonista del filme, Jennifer Grey. Para la película, Patrick, que fue nominado a su primer Globo de Oro por su trabajo, compuso y cantó el tema "She's like the wind", que ocupó durante varias semanas el número dos en la lista de "singles" más vendidos. "Aquel éxito fue un gran sueño. No me podía creer lo que estaba pasando porque, después de tantos sacrificios, me llegaba la recompensa", confesaría años más tarde. Fue la primera película que vendió un millón de copias en vídeo.

En el revuelto Hollywood, Patrick y Lisa siempre fueron el matrimonio perfecto al que nunca se vio en crisis. Se adoraban, se apoyaban, se amaban y se respetaban. Pero su unión no se vio bendecida con la llegada de hijos. "Lisa tuvo dos abortos, pero logramos superar aquellos momentos tan duros estando el uno al lado del otro. Luego pensamos en la adopción porque nos encantan los niños, pero no quisimos ser egoístas porque nuestros ritmos de vida eran bastante caóticos y aquello no hubiera sido justo para los pequeños".

"Dirty Dancing" y "Ghost", sus películas más taquilleras

Dispuesto a no encasillarse y pese a que le ofrecieron muchos millones de dólares para protagonizar una segunda parte de "Dirty Dancing", Patrick luchó en 1990 para conseguir el papel protagonista de "Ghost". Pero el director, Jerry Zucker, opinaba que Swayze no era el actor adecuado. Solo después de que Tom Hanks, Tom Cruise, Kevin Bacon, Bruce Willis, Harrison Ford y Alec Baldwin rechazaran el papel, Zucker accedió a que Patrick hiciera una prueba y, finalmente, le dio el papel de Sam Wheat, un alma errante que vuelve del otro mundo para seguir amando a Demi Moore. La película, que catapultó a la fama a esta actriz, fue un auténtico taquillazo y le valió al actor su segunda nominación al Globo de Oro. También lo transformó en un icono hollywoodiense. Al año siguiente, fue elegido por la revista People como el hombre vivo más sexy del mundo. Su tercera y última nominación al Globo le llegó por un papel muy alejado de sus registros habituales, el de "drag queen" en la inusual "A Wong Foo, gracias por todo, Julie Newmar". Esta película, junto con el personaje de surfero en "Le llaman Bodhi" (1991) -al lado de un debutante Keanu Reeves- y el de buen samaritano en "La ciudad de la alegría" (1992), fueron los títulos más relevantes de su carrera en los años 90, que empezó a entrar en declive por un alcoholismo con el que intentaba mitigar la presión que Hollywood ejerce sobre sus estrellas. La muerte de su hermana Vicky por sobredosis en 1994 todavía lo hundió más. Afortunadamente, su mujer consiguió convencerle para que se desintoxicara. El budismo y criar caballos en su rancho de Nuevo México acabaron de ayudarle a dejar la botella.

Una estrella con su nombre en el Paseo de la Fama

Sus actuaciones se hicieron cada vez más esporádicas y Swayze, que tiene su nombre en el Paseo de la Fama de Hollywood, volvió a la actualidad, en enero del 2008, por la noticia de que se le había detectado un cáncer de páncreas que obligó a que le extirparan parte del estómago. Muchos aseguraron que le quedaba poco de vida, pero Patrick contraatacó en una entrevista de la periodista Barbara Walters, a la que aseguró: "Pienso seguir viviendo hasta que se encuentre una cura. Tengo miedo, estoy cabreado, estoy viviendo un infierno, pero pienso seguir viviendo". Decidido a no rendirse, y pese a las sesiones de quimioterapia, Swayze aceptó un papel en la serie de televisión ·The Beast", negándose a tomar calmantes contra el dolor porque creía que afectarían a su trabajo. Veinte meses después del anuncio de su enfermedad, Patrick Swayze murió en la madrugada del 14 de septiembre en su casa de Los Ángeles en compañía de sus seres queridos.


martes, 27 de enero de 2026

George Michael: Famoso cantante británico

 


Georgios Kyriacos Panagiotou nació el 25 de junio de 1963 en East Finchley, Londres. Fue el menor de los tres hijos del restaurador greco-chipriota Kyriacos y la bailarina Lesley Angold. Él y sus hermanas, Yioda y Melanie, pasaron su infancia en barrios periféricos londinenses como Burnt Oak y Radlett. De pequeño fue un niño gordinflón, mofletudo, sonriente y con gafas, al que sus amigos llamaban "cuatro ojos", un insulto que le irritaba muchísimo. Se enganchó a la música con una mini batería que le regalaron sus padres, con la que pasaba las horas practicando.

Para entonces, ya escribía canciones, pero su verdadera vocación musical llegó cuando se matriculó en el colegio Bushey Meads, donde hizo amistad con Andrew Ridgely. Al poco, los dos se unieron a Paul -hermano de Andrew-, David Mortimer y Andrew Leaver y crearon "The Executive", un grupo de ska que no tuvo ningún éxito.

Dudas sobre su sexualidad hasta los 24 años

Para disgusto de su padre, que quería que su único hijo varón fuera universitario, Georgios dejó de estudiar en 1980. "Nunca fui un buen estudiante y dejé pronto la escuela para convertirme en un joven en paro. Mi padre estaba tan harto de mí que casi me echó de casa", explicó una vez. Encontró trabajo como acomodador en un cine, para después pasar a ser albañil y dependiente en unos grandes almacenes.

En 1981, Andrew y él formaron el dúo "Wham!", con el que editaron cuatro álbumes originales: "Fantastic", "Make it big", "Music from the edge of heaven" y "The final", con canciones tan famosas como "Careless whisper" o "Wake me up before you go go". George era en aquellos años todo un adonis, que no estuvo "seguro de ser gay hasta los 24", de ahí que entonces saliera con mujeres como la actriz Brooke Shields, la modelo Pat Fernandes y la maquilladora Kathy Jeung.

Diana de Gales, una de sus entregadas fans

Tras haber vendido 25 millones de discos en todo el mundo con "Wham!", en 1987 George decidió seguir en solitario y cambió radicalmente de imagen. Pasó de vestir ropa deportiva y llevar melena rubia, a un aspecto más duro con pendientes, gafas de solo, baba de días y pantalones estrechos. Para su primer trabajo en solitario -"Faith"- compuso y produjo casi todas las canciones y vendió más de 25 millones de copias, convirtiéndose en el cantante pop más famoso del planeta. Entre sus fans estaba la mismísima princesa Diana de Gales. Uno de los singles, "I want your sex", fue prohibido en muchas emisoras de radio por su contenido sexual.

En el 1991, durante su gira "Cover to cover", tocó en el certamen Rock in Rio, donde conoció al diseñador brasileño de ropa Anselmo Feleppa, el hombre con el que, por primera vez en su vida, encontró estabilidad emocional. Así fue hasta que Anselmo le reveló que era seropositivo y que se negaba a recibir tratamiento para evitar el acoso de la prensa, ya que su familia era muy católica. Desgraciadamente, Anselmo murió en 1993 de una hemorragia cerebral a consecuencia de la enfermedad, justo cuando George había entablado un macro juicio contra la discográfica Sony por abuso de poder a lo largo de su carrera, litigio que perdería cuatro años más tarde. George se culpó de la muerte de su novio por no haberle dedicado el tiempo suficiente y, a partir de ahí, empezó una espiral de autodestrucción: se negó a promocionar sus trabajos y cayó en una depresión en la que, durante 12 años, alternó antidepresivos con porros y todo tipo de terapias. Los consejos de amigos suyos como Elton John o Paul McCartney no sirvieron de nada.

No poder confesar su verdadera condición sexual le quemaba por dentro y decidió explicárselo a su familia. "Escribí a mis padres una carta de cuatro páginas porque creí que era la forma más fácil de hacerlo. Mi madre me dijo que había sido la carta más bonita que había leído en su vida", ha explicado. De hecho, George no se lo había dicho antes a su madre porque tenía miedo de los antecedentes suicidas en su familia. Su abuelo se intentó quitar la vida y uno de sus tíos se mató porque creía ser gay.

En 1996, editó "Older" y conoció a un exentrenador de animadoras reconvertido en ejecutivo llamado Kenny Goss, que fue su principal apoyo cuando su madre murió de cáncer al año siguiente. "En aquella época sentí que no valía nada. Si Kenny no hubiese estado a mi lado, hubiese sido otro de esos cobardes que eligen una salida rápida contra el dolor", confesó el cantante. A instancias del voraz apetito sexual de George, la pareja pactó llevar una relación abierta y, en 1998, el cantante acaparó la atención mediática del mundo al ser detenido por cometer actos lascivos en un lavabo público de un parque de Beverly Hills. Había ligado con un joven policía camuflado, acabó en comisaría y su carrera musical quedó seriamente tocada. Aquella trampa le obligó a salir públicamente del armario: "No he tenido una relación con una mujer desde hace 10 años. No me siento avergonzado por lo que he hecho, pero me siento estúpido, imprudente y débil por haber expuesto mi sexualidad de esta manera", admitió en una entrevista a la CNN. Un año después del escándalo, publicó "Songs from the last century", con temas de Sting y Brian Eno. En el 2002, le criticaron por haberse burlado de George W. Bush y Tony Blair en el sencillo "Shoot the dog" y, en el 2004, editó "Patience". En el 2006, inició en Barcelona su primera gira en 15 años que llevó el nombre de "25 Live" y demostró que George Michael seguía reinando en los escenarios. Ese mismo año, lo pillaron "in fraganti" practicando sexo con un hombre en un parque de Londres.

Desde entonces, su vida estuvo marcada por las drogas. Le detuvieron en varias ocasiones por posesión de cannabis y marihuana; por haberse quedado dormido al volante de su coche tras tomar estupefacientes; por estrellarse con el auto contra una tienda; le multaron repetidas veces por conducir bajo los efectos de estupefacientes y, en el 2010, fue condenado a dos meses de cárcel, una multa y le retiraron el carnet durante años.

Uno de los 10 músicos más ricos y famosos de Gran Bretaña

En su concierto de Praga, en el 2011, confirmó en el escenario lo que era un rumor desde hacía tiempo: su ruptura con Kenny tras más de 10 años de relación. "Nos separamos hace dos años y medio. Le quiero mucho. Este hombre me ha traído mucha alegría y dolor, como ocurre en todas las relaciones. Mi vida amorosa ha sido mucho más turbulenta de lo que he dejado entrever. Estoy muy triste por mi relación con Kenny. Lamento el dolor causado". La pareja había estado a punto de casarse unos años atrás. Tras esa ruptura, el cantante inició una relación con el modelo libanés Fadi Fawaz, con el que salió hasta el 2012.

Ganador de dos premios Grammy y con más de 100 millones de discos vendidos, George Michael está considerado como uno de los 10 músicos más ricos de Gran Bretaña. Cuando realizaba su gira "Symphonica" estuvo muy grave por una severa neumonía. 

Falleció el 25 de diciembre de 2016, a los 53 años de edad en su residencia en Goring-on-Thames, Oxfordshire, Inglaterra, por causas en principio desconocidas.El 27 de diciembre, su mánager informó que murió mientras dormía por un fallo cardíaco. En el informe del médico forense Darren Salter, del 7 de marzo de 2017, se explicitó la causa final del fallecimiento: cardiopatía dilatada con miocarditis y esteatosis hepática (hígado graso), con lo cual se concluye la serie de polémicas iniciadas posterior a su muerte, en donde incluso se mencionó negligencia médica. Sus restos fueron enterrados tres meses después de su muerte en el cementerio de Highgate de Londres.


lunes, 26 de enero de 2026

Helena Rubinstein: Creadora de la cosmética moderna


Chaya Helena Rubinstein nació el 25 de diciembre de 1872 en Cracovia (Polonia), en el seno de una familia judía. Fue la mayor de las ocho hijas de Hertzel Naftali, comerciante de huevos, y Augusta Gitte, ama de casa que después daría a luz a Pauline, Rosa, Regina, Stella, Ceska, Manka y Erna. Obligada por su padre a estudiar Medicina, a finales del siglo XIX Helena emigró a Australia para huir del matrimonio concertado que le habían preparado sus padres tras dejar los estudios. Tras un larguísimo y penoso viaje en barco, llegó a casa de una prima suya en Coleraine, un remoto pueblo australiano donde trabajó de sol a sol en la tienda de ultramarinos de su pariente. Pero lo realmente importante de su llegada al lejano continente fueron los 12 tarros de crema que su madre le había metido en el equipaje para que cuidara su delicada piel del tórrido clima austral. Era un ungüento de almendras, hierbas y extracto de la corteza de abeto de los Cárpatos que, según explicaba ella misma, elaboraba un químico húngaro para la actriz polaca Helena Modjeska, amiga de su madre. Trabajadora incansable y ahorradora hasta casi lo patológico, Helena reunió dinero suficiente para irse a Melbourne, donde trabajó como niñera de los hijos de un diplomático. Su piel tersa y suave llamó la atención de las mujeres de la alta sociedad que pasaban por aquella casa, a las que la aridez del clima provocaba un prematuro envejecimiento. Enérgica, entusiasta y segura de sí misma, Helena aprovechaba para hacer publicidad de su crema, que empezó a vender como rosquillas. Decía que se la enviaban de Europa, pero lo cierto era que ella misma la preparaba en la cocina de su casa con productos locales. Con todo, la crema se hizo tan popular que, al poco, abrió en Melbourne el que sería el primer centro estético del mundo, al que llamó Crème Valaze en honor al nombre de su cosmético. Allí, la joven Rubinstein asesoraba a las mujeres australianas -a principio de siglo no tenían derecho a voto y vivían en una sociedad en la que sólo se maquillaban las actrices y las prostitutas- sobre cómo cuidar su piel. "Todas tienen derecho a estar guapas y a maquillarse", solía decir esta mujer de apenas 1,47 metros, que se convirtió en abanderada de la lucha por la igualdad.

En apenas dos años, el negocio iba viento en popa y, en 1905, viajó a Europa para estudiar los tratamientos de la piel, siendo la primera que determinó los tres tipos de pieles femeninas -normal, seca y grasa- y el tratamiento adecuado para cada uno. Fue, también, pionera en desarrollar productos de protección solar. "Las quemaduras de sol son el suicidio de la belleza", aseguraba. Asimismo, sacó al mercado el tónico facial, la crema de noche y las mascarillas contra el acné.

Casada en Londres con un periodista de Estados Unidos

En 1908, su hermana Ceska se unió a ella para ayudarla en el negocio y Helena viajó a Londres para abrir un salón de belleza en la capital británica, primer paso para crear una compañía, y se casó con el periodista norteamericano Edward William Titus, con el que tuvo dos hijos: Roy Valentine (1909) y Horace (1912). Tras el nacimiento del segundo, la familia se trasladó a París donde abrió un nuevo salón. Pero, tras estallar la Primera Guerra Mundialen 1914, Helena y su familia se marcharon a Nueva York. Este dato sería pieza clave de su éxito mundial y de una rivalidad que mantendría toda su vida con otra empresaria del sector: la canadiense Elizabeth Arden. En 1915, madame Rubinstein, como se la llamaba, abrió la Maison de Beauté Valaze en Nueva York y, al poco tiempo, asistió a la apertura de nuevos institutos de belleza en San Francisco, Filadelfia, Boston, Los Ángeles, Washington y Toronto (Canadá). A principios de los años 20 viajó al incipiente Hollywood para enseñar a estrellas de la época como Theda Bara y Pola Negri a usar el maquillaje que potenciaba su imagen "vamp". A medida que sus salones se extendían por medio mundo, crecía la guerra con Arden. Las dos rivales se espiaban y se robaban mutuamente fórmulas para productos y técnicas publicitarias. El odio que se profesaban era tal que en una ocasión, cuando le explicaron a Rubinstein que Arden había estado a punto de perder un dedo al darle de comer a uno de sus caballos, comentó con maldad: "¿Y qué le pasó al animal?"

Helena superó con éxito el crack bursátil del 29, pero descuidó a sus hijos e ignoró las infidelidades de su marido hasta que, harta ya, se divorció en 1938. A los pocos meses, conoció en una fiesta al príncipe ruso Artchil Gourielli-Tchkonia, 23 años más joven que ella. Se casaron y aquel segundo matrimonio le permitió frecuentar las fiestas de la alta sociedad, donde trabó amistad con los artista más relevantes de la época.

El dinero la obsesionaba

Negociadora nata, consiguió los mejores contratos con la industria, pero estaba tan obsesionada con el dinero que, incluso en los mejores momentos, cuando ya era multimillonaria, recorría sus salones apagando las luces, al tiempo que murmuraba: "¡Es tan cara la electricidad!" . Su tesón e investigaciones dieron lugar a productos como la máscara de pestañas con cepillo interior, el maquillaje a prueba de agua y la cosmética para hombres. Además, inculcó en sus clientas que, para estar guapas, tenían que hacer ejercicio, dejar de fumar y seguir una dieta adecuada. "¡No hay mujeres guapas, sólo hay mujeres perezosas!", decía en una de sus frases más célebres.

En los años 30, convertida en una de las mujeres más ricas de América, invertía su fortuna en obras de arte, joyas -algunas provenientes del tesoro de Catalina la grande- y mansiones en Europa y Estados Unidos (llegó a tener hasta cinco), aunque su residencia favorita era su espléndido ático en Nueva York, donde daba reuniones a las que asistía la flor y nata de la clase alta neoyorquina. En 1953, creó la Fundación Helena Rubinstein para causas médicas y altruistas porque "mi fortuna proviene de las mujeres y debería beneficiar a ellas y a sus hijos para mejorar su calidad de vida". También ayudó a los judíos del Estado de Israel después de la II Guerra Mundial. Mujer emprendedora, vitalista e ingeniosa, siempre se arrepintió de no haber dedicado más tiempo a sus seres queridos, de ahí que declarara en alguna ocasión que "he dado a mis hijos toda la comodidad y dinero que un ser humano puede recibir pero, ¿les he dado suficiente de mí misma? Creo que no".

Al frente de su imperio hasta el día de su muerte

En 1955, se quedó viuda y, tres años más tarde, su hijo Horace falleció en un accidente de coche. Estos dos acontecimientos la hundieron psicológicamente, pero no impidieron que siguiera llevando las cuentas de su vasto imperio internacional -14 fábricas y más de 40.000 empleados- hasta su fallecimiento, el 1 de abril de 1965, a los 94 años. Helena designó como heredera a su sobrina Mala, que al poco vendió la empresa a Colgate-Palmolive y esta firma, posteriormente, la revendió a la multinacional L'Oréal, propiedad de la francesa Liliane Bettencourt, considerada la mujer más rica del mundo.